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“Ponerse nervioso a la hora de hablar en público es lo más normal del mundo, y estos (los nervios) no se eliminan, solo se controlan”

El corazón empieza a palpitar aceleradamente, las manos comienzan a sudar, la boca se nos reseca y en algunas ocasiones olvidamos lo que vamos a decir. ¿Te suena familiar? Esos son algunos de los síntomas del nerviosismo a la hora que nos corresponde exponer, ya sea que tengamos una presentación o simplemente nos toque hablar en público.

No existe forma alguna de eliminar los nervios por completo de nuestra vida, porque siempre existirá ese temor de si algo llegase a salir mal o si decimos algo equivocado. Pero sí existen varios métodos para controlarlos y dar la apariencia de seguridad como si no estuviésemos nerviosos.

Por esta razón quiero darte los 3 consejos básicos para controlar los nervios, y convertir esos miedos en energías:

Dominar el tema

Es mucho más probable que te pongás nervioso si vas a hablar de un tema del que no dominás, porque vas a tener más miedo de decir algo erróneo. Así que lo mejor es que si no dominás el tema, cedás el lugar a una persona que sí lo va a poder hacer de la mejor manera y que tiene los conocimientos pertinentes. 

Respirar

Cualquiera pensaría que respirar es lo último que uno esperaría que le aconsejaran para controlar los nervios, pero resulta que al respirar bien, sin levantar los hombros, podés hablar más pausado y controlar la dicción, además, te da un tiempo para pensar bien lo que vas a decir.

Sonreír

Últimamente he estado hablando mucho de la sonrisa en los artículos de blog y la columna, pero resulta que sonreír tiene muchísimos beneficios para nosotros mismos y algunos los desaprovechamos. 

Y cuando sonreís suceden 3 cosas importantes a la hora de hablar en público.

La primera es que lucimos más seguros, creamos empatía con las personas que nos van a escuchar hablar y podemos parecer hasta simpáticos, lo cual dispone a las personas a prestarte atención.

La segunda es que lucís contento y tranquilo, por lo tanto, desde un inicio rompés con barreras de comunicación que tus escuchas tengan en ese momento.

Y lo tercero que lo que produce sonreír a la hora de hablar en público es endorfinas, que ayudan a tranquilizarte y relajarte, controlando de esta forma los nervios.

Recordá que si te gustaría saber más de este y otros temás podés visitar mi blog trendymensblog.com y si querés ponerte en contacto conmigo para cualquier consulta o duda, podés escribirme a info@trendymensblog.com