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Carlos Urtecho y la magia de decorar y organizar eventos

Foto por: Cortesia/END

Hace 12 años Carlos Urtecho se dedica casi al ciento por ciento a organizar eventos

Pasión. Este arquitecto asegura que el diseño de interiores y la organización de eventos se han convertido en su gran pasión. Conozca su historia.

Arquitecto de profesión, Carlos Urtecho es un hombre en cuyas manos cualquier casa puede ser transformada y cualquier evento puede resultar exitoso, gracias a su toque de buen gusto y distinción.

Hace 12 años se dedica casi al ciento por ciento a organizar eventos. La historia empezó cuando una de sus hermanas iba a casarse y como su mamá no tenía idea de qué hacer para el montaje de la recepción, él echó mano de su don de crear cosas, de diseñar, dirigir y montar, para hacerse cargo del acontecimiento que tendría entre 300 y 400 invitados.

Fue tal el éxito de esa primera experiencia, que también organizó la boda de otra de sus hermanas y cuando uno de sus hermanos iba a casarse, su suegra le dijo que le pidiera ayuda al arquitecto, quien estuvo presto a colaborar.

Al preguntarle en qué momento logró concretar la organización de eventos como un trabajo, señaló que “a raíz de un primer evento que hice casi por amor al arte, me empezaron a llamar otras personas relacionadas con ese evento, pero también tiene que ver con el estado de la economía nacional. Antes me dedicaba en pleno a la arquitectura, pero hubo un momento en el que la construcción se vino abajo, pero el tema de los eventos seguía, porque en la cultura latina las fiestas no paran.  En ese período después de haber empezado con unos eventitos la demanda fue creciendo”.

Diseño de interiores

Urtecho reconoce que aunque la construcción volvió a renacer, él se ha quedado en los eventos,  sin embargo, siempre hace mucha arquitectura de interiores a nivel de casas y de comercio. 

Visitar Santa Rosa, su casa, implica someter a los sentidos a un insuperable placer, dado el buen gusto que impera en cada rincón.

“Mi casa lleva ese nombre porque  siempre he vivido rodeado de rosas, mi abuelita, mi mamá y mi hermana tienen ese nombre”, comparte.

 Cuando compró la propiedad vio en ella un potencial que ni su hermana ni sus amigos lograban percibir, y logró transformarla al punto  de dejar a todos boquiabiertos. 

“A raíz de que remodelé esta casa he remodelado otras, acabo de comprar otra casa en Bolonia, tiene una fachada simpática, estoy remodelándola. Me encanta ver el lado bonito de las cosas que otras personas no pueden ver.

Una de sus principales armas para ser un gran diseñador definitivamente es haber estudiado Arquitectura, porque admite que hay cosas que no te las enseñan pero en la carrera se te despierta el sentido de la creatividad. 

“Te podría agregar que me ha gustado viajar mucho, me gusta ir a lugares extraños, además de Londres y Nueva York, que son de mis lugares favoritos, me gusta viajar a África, Kenia, Marruecos, La India, que son culturas tan diferentes y con magia. Por ejemplo, lo que hacen en La India y Marruecos con la iluminación es impresionante, por eso agarrarlo y traerlo a nuestra cultura te permite desarrollar cosas muy interesantes”, señala

En cuanto a su estilo reconoció: “en algún momento quise ser minimalista, muy simple y sobrio, pero cuando fui madurando y creciendo me di cuenta de que el minimalismo es demasiado austero, poco cálido, así que hoy en día me considero ecléctico, me gustan los muebles contemporáneos pero también los mezclo con elementos retro. Los elementos antiguos lucen más cuando están acompañados de contemporáneos”.

Y si de colores hablamos,  el rojo no puede faltar, aunque admite que antes el azul era su preferido. Hoy en día es el rojo el que lo atrapa pero no le gusta abusar de él para no sobrecargar el ambiente. “Sin embargo, soy muy blanco, los rojos le dan viveza a la abundancia de blanco y transparencia que hay”, aclara.

 “Soy como libre, me encanta invitar gente a mi casa, disfruto mi trabajo, es como que mi hobbie se convirtió en mi negocio. Hago las cosas que me gustan, disfruto al hacerlo y me pagan por ello”, concluye el arquitecto.