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El entrenamiento matutino es una de las mejores formas de activar el cuerpo y prepararlo para enfrentar la jornada del día, ayuda a liberar tensión, brinda una sensación de satisfacción y de alguna manera te hace levantarte más temprano, claro, con un propósito saludable: mantenerte en movimiento y perseguir el objetivo que te has planteado.

Lo cierto en todo esto es que hay personas que se muestran un poco perezosas para ejercitarse temprano, pero ello no significa que tengan que hacer un gran esfuerzo, según manifiesta el entrenador personal del gimnasio Strong Gym, Moisés Gómez, porque “se pueden realizar movimientos simples, que pueden hacerse a primera hora de la mañana o en cualquier momento del día y sin quitarnos mucho tiempo. Es más, no es necesario cambiarnos, hasta podemos hacer las ejecuciones con la pijama puesta”. A continuación el entrenador nos comparte cuáles son esos movimientos que podemos hacer apenas nos levantemos.

Para brazos 

La técnica para hacer push-ups (flexiones de brazos) es bastante simple: manteniendo un espacio que supere por un par de centímetros el ancho de los hombros se ubican las manos, apoyando toda la palma, y las piernas se estiran hacia atrás cuidando de mantener las caderas en línea con la espalda. La opción básica es apoyar las rodillas en el suelo para facilitar el ejercicio.

Para no estar en contacto directo con el suelo, que puede ser un poco doloroso para las rodillas y las manos, se puede utilizar una alfombra de espuma para hacer los ejercicios con toda comodidad. Para este ejercicio basta con hacer diez repeticiones, y día a día sumar dos, hasta que te acostumbrés a lo máximo.

Tríceps

Este músculo suele ser uno de los más olvidados a la hora de hacer ejercicio, pero es fundamental trabajarlo, ya que su volumen compone más de un 60% del brazo. La opción básica es apoyarse en el borde de la cama, o cualquier respaldo similar, mantener la espalda recta, el abdomen firme y las rodillas flexionadas. Luego hay que bajar el peso del cuerpo en dirección al piso flexionando los codos hasta llegar a los 90 grados y volver a subir llegando a la extensión completa de los brazos. La propuesta es hacer diez repeticiones e ir aumentando dos por día.

Saltos de payaso

¡saltá, saltá, saltá! Este ejercicio consiste en saltar sin desplazarse, abriendo y separando las piernas al mismo tiempo que se alzan y se juntan los brazos por sobre la cabeza. Estos movimientos acelerarán el ritmo cardíaco y tonificarán piernas, brazos, hombros y espalda. La recomendación es hacer saltos durante 30 segundos.

Sentadillas

También conocidas como squats, estas trabajan los músculos de los muslos, la cadera y los glúteos, además de fortalecer los ligamentos y tendones de las piernas. Con la espalda recta, el abdomen contraído y los brazos cruzados frente al pecho, hay que separar las piernas a la altura de las caderas, luego descender lentamente, como si te estuvieras sentando, sin despegar los talones del piso hasta tocar el colchón de tu cama, por ejemplo, que te puede servir de guía. Es importante que cuando observés tus rodillas flexionadas, estas no sobrepasen el dedo pulgar del pie para evitar cualquier tipo de lesión. Se debe realizar este movimiento diez veces.

La plancha

Este ejercicio consiste básicamente en mantener una posición fija por una cierta cantidad de segundos. Con esta ejecución se consigue trabajar varios músculos del cuerpo: cuádriceps, hombros, brazos, glúteos y especialmente los abdominales son los más beneficiados. Sobre el suelo formá una línea recta con tu tronco y las piernas. Apoyándote sobre la punta de los pies, flexioná los codos y mantenelos doblados en ángulo recto. La clave es no elevar la cadera y no perder el equilibrio. El propósito es mantener esta posición por 30 segundos, y a medida que vayan pasando los días y tu resistencia se vea favorecida, habrá que sumar 10 segundos cada día hasta alcanzar el minuto.
 

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