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Las joyas y los relojes forman parte de la tradición de la familia de Álvaro Espinoza, un gemólogo experto cuya mirada se ilumina al hablar de las características que le confieren valor a un diamante o a cualquier piedra preciosa.

Doña María Luisa Molina de Gertsch y don Federico Gertsch, de origen suizo, son los abuelos de Espinoza y los fundadores de Relojería y joyería Gertsch & Molina, que antes del terremoto de 1972 se ubicaba en la Avenida Roosevelt .Tras la catástrofe provocada por el movimiento telúrico y por la guerra, en 1986 decidieron cerrar el negocio y lo reabrieron en 1990.

 “Quiero reconectarme con mis raíces latinas”

Álvaro se involucró en el negocio familiar, donde empezó empacando regalos y aprendiendo a escuchar a la gente, sin embargo, él advirtió que en nuestro país el conocimiento sobre joyas es empírico, en la mayoría de los casos, por lo que le comentó a su mamá que deseaba estudiarlas, una idea que a ella le pareció excelente.Las joyas y los relojes forman parte de la tradición de la familia de Álvaro Espinoza.

“Yo empecé a estudiar en el 2009, en el Instituto Gemológico Americano, (GIA), son 7 diplomas los que otorgan y todavía estoy estudiando. Ya soy experto en diamantes y tengo mi certificación. Es importante seguir estudiando porque el mercado no deja de crecer. Por ejemplo, están saliendo los diamantes sintéticos, cultivados en laboratorios, que no son extraídos de la tierra, sino que los hace el hombre, pero no son los circonios. Tenemos que estar a la vanguardia para darle la mejor información a los nicaragüenses”, comparte Espinoza.

Asimismo, manifiesta que constantemente llegan al negocio personas que buscan conocer el valor de las joyas que poseen.

 De la ingeniería a la cocina

“La gente quiere saber cuánto valen las joyas que les heredó la abuelita o que recibieron de regalo, porque en base a ese valor toman decisiones, pues recordemos que el que tiene la información tiene el poder”, añadió.

Espinoza está certificado desde 2014, pero está enfocado en desarrollar su marca personal como “Álvaro Espinoza, gemólogo”, para brindar el servicio al público.

Al preguntarle sobre cómo ha cambiado su percepción sobre el valor de las joyas gracias a los estudios realizados, dijo que generalmente se fijaba más en la belleza, en lo puramente estético, pero después de estudiar se concentra en detalles como si la piedra está bien pulida o no, si las uñas están bien hechas, además de la intensidad del color.

 Apoyo a jóvenes emprendedores

“La experiencia es la madre de la percepción, así que entre más diamantes vez, más vas mejorando”, esboza. 

Espinoza reconoce que este trabajo le deja muchas satisfacciones, porque considera que le permite ayudar a la gente con el conocimiento al indicarles el valor real de sus pertenencias. Considera, además, que el valor sentimental es importante en lo que a joyas respecta.

En cuanto a las joyas que más demandan los nicas, dijo que seguimos siendo tradicionales. Señala que la tendencia en anillos de bodas es hacia los mediocaños, que siempre están de moda, aunque admite que varían en color.

“Entre los jóvenes está de moda usar anillos de matrimonio de oro blanco, de antaño la demanda era de oro amarillo. También está el oro rojo y ese es un ejemplo de lo que no entra de moda en Nicaragua, un color de oro que en Europa y Estados Unidos es bien demandado”, comparte.

Por otro lado, Espinoza asegura que están buscando consolidar el gremio de joyeros mediante la Cámara de Joyería de Nicaragua, de la cual es miembro su mamá. Asimismo, sostiene que hace falta en el país una ley de Bienes Muebles, que son pinturas y joyas,  por los cuales los bancos no emiten préstamos debido a que pueden ser sustraídas y transportadas con facilidad.

“El nica agarra sus joyas y las empeña por un valor muy bajo, lo ideal sería que el banco lo tomara y emitiera créditos sobre ellas a un precio más justo. Además, tampoco podemos asegurar las joyas, así que sería bueno impulsar que haya seguros para estas”, recalcó.