•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La zona íntima masculina requiere el mismo cuidado que la de las chicas, porque más allá del placer que provoca oler bien,  la correcta higiene se relaciona directamente con un buen estado de salud en general.

Si bien los hombres son más reacios a acudir al médico, es importante recalcar que si se mantiene una limpieza íntima óptima, se pueden prevenir diversas patologías, sin olvidar que esto incluye las enfermedades de transmisión sexual, más adelante verán por qué.

En primer lugar es necesario, sin importar la edad, cultivar el hábito de revisar el pene y los testículos con periodicidad, para notar cualquier anomalía o algo que se salga de lo habitual, como golpes, rozaduras, enrojecimiento, llagas, ampollas y hasta verrugas; todo lo que encuentre que no estaba allí antes, merece la atención del médico. 

A continuación, compartimos una serie de cuidados que propone el sitio web consejos de limpieza, los cuales no podés perder de vista. 

Lavado del pene

Es importante que lo hagás después de mantener relaciones sexuales, para evitar la formación de bacterias, sin importar si usaste condón o no, también para evitar olores desagradables.

Confianza con la pareja

Hablar sobre fidelidad con la persona con la que sostenemos relaciones sexuales no es ciento por ciento fácil, pero aunque resulte incómodo, debés hacerlo, porque la comunicación de calidad es parte de la higiene y salud sexual, de esa manera puede evitar inconvenientes o problemas de salud y hacerse las pruebas en conjunto, además de comprobar la exclusividad de su relación para protegerse de la mejor manera. Si hay un olor o aroma que no le resulta normal, debés comentarlo y actuar con madurez.

Visitar al médico

Una vez al año, sobre todo las personas sexualmente activas. Deben ser muy honestos con su médico y solicitar todas las pruebas de ETS posibles, muchas personas mienten en la consulta médica y cuando se dan cuenta de las cosas, ya es tarde.

Sudor

Lo que parece sudor y produce el olor de la zona de la ingle, es el almizcle, que se produce por la concentración de glándulas sudoríparas apocrinas en esa zona; que se diferencian de las glándulas ecrinas que se encuentran en el resto del cuerpo y que solo segregan agua y sales para mantenernos frescos, por el contrario, aquí se produce una forma modificada de sudor que contiene proteínas, grasas, azúcares y esteroides, lo que lo hace más fuerte y penetrante, la solución más práctica y rápida, es aplicar un poco de talco preparado específicamente para ello, que elimina al instante el almizcle.

Esmegma

Es una mezcla de células epiteliales muertas que se desprenden de los tejidos, aceites de la piel, humedad y bacterias (generalmente maloliente) que se acumula bajo el prepucio por donde no ha pasado el agua y jabón y se trata de una combinación de células de la piel, el aceite y la humedad que aparece principalmente entre los 18 y los 40 años, cuya eliminación es muy simple y solo tiene que tirar hacia atrás el prepucio y lavar con agua tibia y un jabón suave, siendo suficiente si se lava siempre en la ducha con regularidad. Asegúrese de lavar toda la esmegma debajo del prepucio, tenga en cuenta que en el caso de los hombres circuncidados tienen que ser aún más cuidadosos porque carecen del prepucio que cubre el glande, aunque algunos expertos sugieren que el pene circuncidado expone el glande directamente a varias bacterias que causan infecciones de las vías urinarias.

Vello púbico

Para comenzar parece que el vello púbico tiene su propósito, algunas personas dicen que el vello genital ayuda a mantener la zona cálida y también se cree que ayuda a mantener las feromonas (que atraen las personas entre sí). La desventaja del vello púbico es que puede servir como alojamiento para algunos “animalitos”, y también para las bacterias que causan mal olor, por ello recomiendan recortar incluso al más bajo nivel.