•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El cacao natural forma parte de nuestra alimentación desde hace siglos y, además, es uno de los alimentos con mayor capacidad antioxidante, gracias a su alto contenido en polifenoles, entre 10 mg y 50 mg por gramo. Esto se traduce en un potente efecto antiinflamatorio que podría ayudar a prevenir y/o retrasar la aparición de numerosas enfermedades crónicas. Por estos motivos, los expertos en nutrición lo han incluido en la primera pirámide de la dieta mediterránea, específicamente enfocada a niños y jóvenes, que se ha presentado durante el XII Congreso de la Dieta Mediterránea; según se publicó en el sitio web de la revista Men’s Health.

Evidencias

Existen evidencias científicas al respecto: según un estudio de la Universidad de l’Aquila (Italia), las personas que toman cacao natural a diario muestran mayor capacidad de atención y un procesamiento más rápido de la información. Y las conclusiones de un trabajo de la South Australia University han comprobado que consumir cacao natural al menos una vez por semana mejora la concentración, los procesos mentales y la memoria a corto y a largo plazo.

Con leche

El vaso de leche: el mejor modo de aprovechar los efectos del cacao natural. Durante la infancia el organismo no genera suficientes sustancias con capacidad antioxidante, con lo cual deben aportarse en el marco de una alimentación adecuada. El cacao natural contiene de 10 mg a 50 mg por gramo de polifenoles (mayor concentración que el té o los arándanos), que no solo ayuda a mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje de los niños y adolescentes, sino que también permite garantizar un adecuado consumo de otro alimento que debe formar parte de la alimentación de manera habitual: la leche.