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Al igual que la ropa que usás, el espacio en el que vivís dice mucho de vos. Desde lo que está dentro de tu cocina, hasta el estado de tu dormitorio, podría decirse que, en cierto modo, esas paredes hablan solas.

Por lo tanto, si el contenido de tu casa pinta una imagen de quién sos, asegurate que cada ítem que tengás diga todo por vos, tu buen gusto y sentido de estilo para arreglar tu casa o apartamento.

Una pantalla y home theatre

¿Quién no va a tener una pantalla estos días? Si no es una de ellas, al menos un buen televisor. Con tantos espectáculos estelares y series por ver, si no tenés una tele, francamente no te sorprendás si los demás piensan que sos un poco extraño.

Para subir de nivel, tu Netflix y relajarte, sentate frente a un home theatre. Debido a que todo lo que se transmite en alta definición se siente como una obra maestra cultural (incluso la realidad) sentirás que tenés menos ganas de hablar un sábado por la noche.

Un sillón supercómodo

Si bien puede sonar un poco “abuelo”, poseer un trono así del que no te podás levantar fácilmente por tan cómodo que es, se vuelve una de las principales cosas por las que debés luchar en la vida. Más allá de darte algo para relacionarte con un libro después de un largo día, una hermosa silla también se puede usar para agregar carácter a una habitación, que de otro modo sería atenuada.

Algo que huele bien

Es un hecho científico que los hombres no pueden oler tan bien como las mujeres. Lo cual probablemente explica los comentarios que tu madre solía hacer sobre tu habitación de adolescente. Ahora que sos un adulto debés asegurarte de que tu espacio huela bien. Las velas y los difusores de las habitaciones son ideales para enmascarar cualquier nota persistente de tocino frito crujiente, cerveza rancia, cigarro o esa ropa que has estado pensando lavar durante el último mes.

Un bar casero

¿La noche se extendió a más tarde? Salvate con un buen trago asegurándote de que tu barra casera esté completamente equipada con todos los elementos esenciales para la bebida. Siendo realistas, nunca podrás preparar el trago perfecto que te sirven en el bar, pero al menos deberías ser capaz de improvisar algunos de los clásicos sin demasiados problemas.

Herramientas 

Todo va bien hasta que se quema un fusible o el agua ya no sale de la regadera, ¿qué hacer en esos casos? Claro, podrías vaciar tus ahorros para contratar a alguien que vaya y lo haga por vos, pero una estrategia mucho mejor es tener el equipo (y un poco de idea) de cómo solucionar el problema sin ayuda de un “profesional”. Muchas veces son cosas básicas que no es necesario llamar a alguien.

Libros de mesa de café

Ya lo dijo el cineasta estadounidense John Waters, si te vas a casa con alguien y no tienen libros, no te acostés con ellos. Con esto no estamos diciendo que sea una condición para acostarse con alguien, pero vaya que dicen mucho sobre vos, con unos pocos libros de mesa de café bien elegidos hacen que una habitación se vea bien y que te mirés elegante.