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Muchos empiezan con todas las ganas y motivación de cambiar su cuerpo, ganar músculo y sentirse más vivos que nunca. Sin embargo, estos sentimientos se desvanecen con la primera clase intensa de crossfit o la sesión matadora de pesas, y de ahí que algunos lleguen a la conclusión de decir ¡no más!, ¡me doy por vencido! Otros no pueden con el “sacrificio” de levantarse temprano a entrenar, por lo que también se retiran del gimnasio. A continuación, en base al sitio web Maxim, te compartimos algunas pautas para que te motivés a hacer ejercicio.

En busca de un gym

El primer tip para lograr ser constante en tus entrenamientos es buscar un gimnasio que te guste, que tenga instalaciones que sean de tu agrado, que esté iluminado, que cuente con espacio suficiente para ejercitarte y que las regaderas y el área de baños estén limpias y con la privacidad necesaria.

Un buen ambiente

El ambiente del lugar es muy importante, dependerá de tu personalidad, pero siempre un gimnasio con buena música para mantener el ritmo en tus repeticiones tiene un punto a favor.

Los entrenadores son también responsables de crear un buen ambiente, además es importante que sepan tus necesidades al entrenar, y así puedan llevarte de la mano en tu progreso, evitando lesiones que más adelante podrían ser responsables de que desertés en algún momento.

Buena compañía

Si sos de los que les gusta entrenar solo, no tenés tanto problema, pero enfocate en tener un buen entrenador para cumplir tus objetivos. Pero si te gusta la competencia sana y estar rodeado de más gente, buscá un buen grupo, uno donde te sintás en confianza, otra opción es llevarte a un amigo que quiera ejercitarse, así se apoyarán y motivarán cuando uno quiera tirar la toalla.

Ubicación

La ubicación de tu gimnasio es importante, con la vida tan ajetreada que solemos llevar, tener que cruzar la ciudad para poder entrenar no es opción. Mejor buscá uno que esté cerca de tu casa o de tu trabajo, así vas a poder saltar de tu escritorio a las pesas, sin excusa alguna.