•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Comer alimentos grasosos o azucarados puede disminuir la energía y afectar en el rendimiento diario, y además no nutren lo suficiente, señaló la nutricionista María Antonieta Uruchurtu Ahumada.

“Podemos tener mucha energía, pero si comemos ese tipo de alimentos, principalmente los que son muy grasosos o azucarados, terminan por acabar con ella”, declaró en un comunicado la especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora.

La experta dijo que en muchas ocasiones se comete el error de consumir alimentos en grandes cantidades y ricos en carbohidratos simples, como azúcar y grasa. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OMS), México es el cuarto consumidor de “comida chatarra” a nivel mundial y primero en América Latina, pues se consumen en promedio 212 kilos de estos productos por año por persona.

La especialista aseveró que las comidas refritas, empanizadas y capeadas son algunos de los alimentos que terminan por agotar al cuerpo, al igual que el pan blanco, el azúcar refinado, jugos, sodas e incluso la cafeína puede generar un mayor cansancio.

Uruchurtu detalló que, en el caso de las bebidas energéticas, al principio aumentan la adrenalina en el cuerpo, pero después es el mismo cuerpo el que libera el azúcar y la cafeína, lo que luego provoca un cansancio mayor.

Es por ello que la experta recomendó el consumo moderado de productos empanizados, pero no preparados en aceite, sino al horno, acompañados con verduras, agua, gelatina sin azúcar e incluso cereales, que en conjunto son alimentos ligeros que permiten a la persona mantener los niveles de energía requeridos para cumplir con sus labores diarias. 

Avances 

Investigadores y estudiantes mexicanos desarrollaron un sistema emulador portátil y de bajo costo para el tratamiento de trastornos digestivos, informó  el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El sistema llamado Asclepia fue diseñado, en una primera etapa, para el tratamiento de la acalasia, trastorno que se caracteriza por la incapacidad del esófago de contraerse y empujar la comida hasta el estómago, dijo el investigador Omar Cervantes Gloria.

El trastorno, dijo, se suele tratar con cirugía que no resuelve el problema completamente o con medicamentos costosos, y el dispositivo es una alternativa no invasiva que mejora la actividad del esófago al comer.

El dispositivo es manual y ergonómico y emite vibraciones focales de baja frecuencia, similares a un masaje, para promover el desplazamiento del alimento que se encuentra en el esófago.

Asclepia fue desarrollado por alumnos del Tecnológico Nacional de México (Tecnm).   Diego Jair Rivera Morales, estudiante de Ingeniería en Gestión Empresarial del Tecnm y quien participó en el proyecto, explicó que las vibraciones que emite el dispositivo son focales y su frecuencia no provoca efectos secundarios a las personas.

Sin embargo, acotó que el usuario debe consultar con su médico para ver la frecuencia de uso. “El dispositivo se utiliza desde la tráquea hasta la boca del estómago, varía de acuerdo con la zona en que se encuentre atorado el bolo alimenticio; en caso del estreñimiento, se debe ir moviendo en la zona abdominal”.