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Laura es una joven de 16 años que tuvo intimidad con su novio de 28 años, después de varios meses de “jalencias”. Tres semanas después acude alarmada a consulta por presentar unas pelotitas en sus “partes” íntimas, rosadas, muy dolorosas, acompañadas de fuerte humedad vaginal y secreción verde espumosa. Ella es una de las 3,400 personas que se infectan en el mundo cada minuto por cresta de gallo o verrugas genitales por el virus del papiloma humano (VPH).

¿Protege el condón?

Laura está muy sorprendida porque Lester, su novio, se “protegió” con preservativo y a pesar de eso la doctora del centro de salud le diagnosticó el fatídico virus.

La realidad es que el condón solo protege al 60% de las pacientes contra la cresta de gallo o verrugas. 7 de cada 10 infectados se contagian solo con una cepa del VPH, generalmente el número 16 o 18, 31 o 35. Pero 20% se pueden contagiar de dos cepas a la vez por la infección doble, al tener múltiples parejas sexuales en corto periodo de tiempo.

 Una noche loca, una noche de copas puede terminar con una infección de transmisión sexual mixta. Virus del papiloma, herpes genital, molusco contagioso, candidiasis (hongos), vaginosis bacteriana (la enfermedad con olor a carne descompuesta) o tricomoniasis, la enfermedad con secreción olor a pescado, verde espumosa que fue el caso de la joven Laura, cuyo diagnóstico final es: verrugas por condilomas del papiloma humano y tricomoniasis vaginal.

Sexo oral

Leonel es un joven de 25 años, fisicoculturista que se gana la vida ejercitando a diferentes personas. Un fin de semana para relajarse un poco tuvo una cita a ciegas por Internet con una joven llamada Jessica, en el muelle del Puerto Salvador Allende. Al calor de los besos terminó practicando sexo oral en un oscuro rincón a la dama en cuestión. Tres semanas después anda con ronquera, tos, resequedad en la boca y un poco elevada la temperatura. 

Acudió donde un amigo suyo, especialista en la garganta y este le halló pelotitas en las cuerdas vocales. Se le practicó biopsia encontrando positivo para Virus del Papiloma Humano.

Nunca imaginó que una sola sesión de cunnilingus terminaría en una enfermedad potencialmente cancerosa, que causa la muerte directa cada dos minutos a una mujer por cáncer en el cuello de la matriz y produce cáncer en la garganta en millones de hombres y mujeres en todo el mundo, por no usar condones en la boca.

600 millones de personas son portadoras del VPH (13% de la población mundial), un verdadero problema de salud pública global. Ellos tienen en sus gargantas o mucosas genitales algunos de los 15 tipos de VPH de alto riesgo: responsables de producir más de medio millón de casos de cáncer de cuello uterino y 280 mil muertes en mujeres de todo el mundo.

Las cepas del VPH de alto o bajo riesgo a los 21 días del contacto por relaciones sexuales, por el simple roce de la piel con piel, sentarse en un inodoro contaminado o por uso de consoladores plásticos (dildos) contaminados puede comenzar el proceso de invasión local, penetración celular y cambios precancerosos. La mayoría de los ataques (80%) son repelidos por el sistema inmune de la persona.

Pero cuando la agresión viral es muy fuerte o la persona fuma e inició relaciones con un joven promiscuo antes de los 18 años (50% de las jóvenes centroamericanas tienen relaciones a los 14 o 15 años) se producen verrugas abundantes en la zona genital o anal y en el 20% de los casos puede evolucionar a un cáncer en menos de un año, especialmente por la cepa más común y muy agresiva, la número 16.

Produciendo cambios o metaplasia. Metaplasia es el nombre dado al proceso por el cual un tipo de epitelio completamente diferenciado se transforma en otro. No significa cáncer. El esófago y el estómago también tienen procesos de cambios o metaplásicos.

En el caso de la mujer, la metaplasia del cuello tiene 3 etapas bien estudiadas.

Es usualmente un proceso adaptativo que ocurre en reacción a irritación crónica, incluso el coito frecuente puede inducir estos cambios, también la disminución hormonal de estrógenos después de los 40 años, por eso la mayoría de los cánceres de cuello uterino ocurren en esta década -de los 40-.

Vacunas

Si la mujer de las 4 décadas se vacuna con tres dosis de Gardasil, tendrá una protección del 80% contra el cáncer cervical, mientras en las y los niños de 9 años hasta los 18 años, la prevención será del 98% con solo 2 dosis.

Para los casos de cepas que persistan, tenemos una nueva arma tecnológica contra el VPH: betaglucano soluble en gel para aumentar 80% las células inmunes de defensas en la mujer o el hombre, en su garganta o en cualquier zona donde se presente la verruga o la lesión precancerosa inducida por VPH.

El primer estudio de betaglucano en este campo fue publicado por la doctora Paola Scardamaglia en octubre de 2010, en la revista Minerva Ginecologie.

Tratamiento

El grupo de investigación clínica liderado por ella aplicó betaglucano no soluble (con menor efecto inmunológico que el betaglucano soluble producido en Centroamérica) en el cuello uterino de 60 mujeres en el Policlínico Umberto I de Roma con lesiones preinvasivas.

30 mujeres con Pap positivo para VPH y colposcopia negativa, presentaron 80% de clearence o curación, después de tres meses de seguimiento.

Del grupo de 30 mujeres con Pap positivo para VPH, colposcopia positiva para VPH y NIC1 por biopsia después de 3 meses fueron 20% negativos, después de 6 meses fueron 60% negativos y después de 12 meses 80% negativas, es decir que fueron declaradas sanas. El porcentaje de pacientes que tuvieron regresión de las lesiones (tasa de regresión) fue del 20%, usando betaglucano insoluble.

La hipótesis actual es que usando betaglucano soluble inmunológicamente (+) poderoso podríamos revertir en menos tiempo y con menor tasa de regresión los casos de NIC1 y/o ASCUS o LSIL con seguridad para las pacientes y se abriría un capítulo nuevo en el largo camino de la ciencia para la disminución y posterior erradicación del cáncer cervical-uterino en el mundo.

Amputación de pene

Por otro lado, en el aspecto masculino del VPH, según publicación digital del diario crhoy.com, el doctor Danilo Garzona, médico urólogo del Hospital México de San José, Costa Rica dijo que cada mes uno o dos ticos sufre de una amputación de su miembro viril por un tumor avanzado. El prestigioso urólogo explica que esta amputación del pene es la primera opción de tratamiento para intentar salvar la vida de varones con cáncer de pene avanzado. El varón queda orinando en cuclillas como las damas o con sonda Foley permanente. 

Las consecuencias son dramáticas: depresión, autoestima en picada y abandono de su pareja ante la incapacidad de cumplir el acto sexual. La única forma de prevenir esta tragedia es siendo fiel 100% con una sola mujer y además ponerse las tres dosis de la vacuna Gardasil o Gardasil 9. Algunos preguntarán por qué ponerse la vacuna si se es fiel y la respuesta es porque la fidelidad, como muchas cosas en la vida, es relativa.

Quizás ahora a los 40 años cuando ya pasó la vida intensa de la juventud fogosa e interminable, cuando podías tener un erección plena cada diez minutos por horas y horas. 

Reflexionemos: el 90% de los varones iniciamos la vida sexual en la adolescencia en época de mucha turbulencia y promiscuidad juvenil o por prepago con trabajadoras sexuales. El virus puede pasar inactivo en el varón 20 años con resultados negativos y estar oculto para reaparecer súbitamente a los 30 años o más.

Más del 85% de las 260 mil mujeres que fallecen al año en el mundo se producen en nuestros países subdesarrollados. En América Latina, la corrupción consume el 3% del Producto Regional Bruto, según el grupo Global Financial Integrity (GFI) equivalentes a 142 mil 920 millones de dólares. ¿Cuántas muertes de mujeres y hombres por esta causa prevenible con las vacunas y con tratamientos modernos como el betaglucano podrían evitarse?

En América Latina los países más afectados son: Nicaragua, Guyana, Honduras, El Salvador, Bolivia y Venezuela, con tasas de incidencia superiores a 35 por 100,000.

Los factores de riesgo modificables son: inicio de relaciones sexuales (en AL y Caribe 50% de adolescentes de 15 años ha iniciado relaciones sexuales), estado inmunitario, las jóvenes pobres y desnutridas tienen más riesgo de padecer cáncer cervical, incluso desde los 20 años; el tabaquismo disminuye las defensas contra el Virus del Papiloma a nivel de cuello uterino y los anticonceptivos orales por más de cinco años causan debilidad en la barrera inmunológica propiciando la persistencia del virus en el cuello del útero en la zona de transformación que mide 10mm donde se gana o se pierde la batalla inmunológica contra las cepas cancerosas del VPH.

En la 24 Conferencia Internacional sobre el Papiloma virus en Pekin, Gardasil logró demostrar prevenir el 91% de las lesiones persistentes y de las lesiones de bajo grado en mujeres de 24 a 45 años.

En Estados Unidos el porcentaje de cobertura de adolecentes vacunadas con Gardasil (66%) garantiza una reducción más significativa de la incidencia y mortalidad de los diferentes tipos de cáncer producidos por el VPH en la próxima década.

Por otro lado, en el aspecto masculino del VPH se está perdiendo la batalla al producirse un incremento en hombres de 30,000 a 43,000 casos anuales de cáncer en garganta, boca y ano, principalmente hombres que no suelen vacunarse y practican en proporción del 75% sexo oral en encuentros casuales sexuales.

En Nicaragua se producen más de 30,000 casos anuales de cresta de gallo en garganta, pene, ano y vulva. Este dato es un subregistro porque muchos casos no llegan a los hospitales y centros de salud, sino que se automedican, aplicándose ácidos de batería, limón, vinagre y otros elementos que son totalmente inútiles. 

Inmunoterapia contra VPH

A nivel centroamericano hay líneas de investigación sobre la eficacia del betaglucano soluble gel, aplicable en pacientes con verrugas ano-genitales producidas por el VPH. El mecanismo de acción del betaglucano se basa en los descubrimientos de los ganadores del Premio Nobel de Medicina 2018, doctores James P. Allison de la Universidad de Berkeley y Tasuku Honjo de la Universidad de Kyoto, y también del eminente científico costarricense doctor Álvaro Apestegui B. PhD de la Universidad de Tulane Estados Unidos a través del Centro Internacional de Investigaciones Médicas Dr. Italo Fabbri. (CIMIF).

En un lapso de 5 años, la mayor cobertura de vacunas de nueve, cuatro o dos cepas vs VPH continuará disminuyendo los casos de cáncer inducidos por este peligroso virus. 

Junto a la terapia inmune generada por el betaglucano soluble se logrará disminuir un 50% la incidencia de la infección por el VPH y la mortalidad por diferentes cánceres inducidos por este virus. Incluyendo cáncer cervico-uterino, de garganta, lengua, anal, vaginal, entre otros, y disminuir significativamente -en más del 80%- las verrugas ano-genitales.

El VPH dejará de ser una enfermedad incurable.

* Ginecólogo y Obstetra
Investigador clínico
experto latinoamericano en climaterio y menopausia medicoenconsulta27@gmail.c
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