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Si antes las pasarelas de moda masculina pasaban desapercibidas, ahora despiertan gran interés. Los tiempos han cambiado, y las propuestas de ropa para el hombre adquieren gran protagonismo.

En 2017, las ventas de ropa y calzado para ellos crecieron un cuatro por ciento, hasta 1,7 billones de dólares, según informa Euromonitor Internacional. (https://www.euromonitor.com).

El negocio en la industria de la moda masculina se ha disparado en los últimos cinco años, en parte gracias al incremento de un cliente joven que demanda ropas y complementos personalizados.

En la Semana de la Moda Masculina de Milán (Italia) se ha visto a un hombre interesado por la ropa, el calzado y también por los complementos a lo largo de 27 desfiles, 16 presentaciones y 18 eventos para 52 colecciones.

Propuesta de Versace. EFE/END

Abrigos de pelo largo y prendas estampadas con "print" animal de serpiente o cebra, se codean con prendas de corte militar, chaquetas con amplios bolsillos al pecho y cremalleras en las mangas en color verde o azul, tipo "bomber".

 Grandes apuestas de la pasarela milanesa masculina son las colecciones de accesorios, especialmente bolsos, riñoneras, mochilas, bufandas, gorros, cinturones, broches, maletas, bolsos de mano, gorras, e incluso complementos y útiles para poner en práctica el esquí.

Se confirma la vigencia de la zapatilla de deporte y de la riñonera, complementos que se codean con tonos fríos y metálicos como el gris, el verde pálido o el azul.

Armani con aura salvaje

Para su línea más joven, Armani propone prendas de piel inspiradas en la naturaleza salvaje y los animales. Un aventura en la que no deja a un lado el traje de chaqueta y la corbata, sino que los mezcla con enormes y largos abrigos de pelo, pantalones estampados de serpiente o voluminosas botas que simulan las patas de cualquier gran mamífero.

Negro, blanco, gris y marrón fueron los protagonistas de la propuesta de esta firma italiana que ideó prendas impregnadas con un aura del animal salvaje, como chaquetas y pantalones con estampado de serpiente, jerséis de cebra y abrigos de pelo largo, también ha mostrado estas inspiraciones en botas, chalecos, mochilas y riñoneras.

 En esta ocasión, la firma cerró el desfile con una serie de estilo alpino, prendas íntegramente en color blanco, que vestían los modelos y que portaban esquís y tablas de nieve.

La directora creativa de Fendi, Silvia Vernturni, que ha colaborado esta vez con el diseñador Karl Lagerfeld, se ha inspirado en su famosa biblioteca y apostó por un estilo elegante con estampados abstractos y geométricos.

Tuvo también presencia la tendencia 50/50, es decir, chaquetas u otras prendas divididas en dos mitades que parecen piezas diferentes empalmadas de forma abrupta, con dos colores o estampados opuestos.

Propuesta de Prada. EFE/END

Prada y la ciencia ficción

En esta semana masculina, Prada presentó su colección para hombre y mujer. Inspirada en la ciencia ficción y en iconos como Frankenstein o "The Rocky horror picture show", subiendo a la pasarela prendas desenfadadas de corte elegante.

Según lo visto en el desfile se van a llevar también  los zapatos contundentes, con grandes suelas, en colores que van, desde el negro hasta  el fucsia, el azul celeste o el amarillo fluorescente.

 

Los trajes, de un sofisticado y brillante negro, se combinan con pantalones anchos y aparecen ceñidos con numerosos cinturones de cuero que dibujan la silueta.

Destacaron los gruesos jerséis de lana con detalles geométricos en amarillo o verde, y decorados con vistosas hombreras en peluche, una estética tan romántica como tétrica.

Prada propone también el traje gris, siempre acompañado por cinturones, pero en esta ocasión lo compagina con rebecas de lana, así como camisas estampadas con grandes formas de amebas, vegetales, rayos morados o incluso la cara de Frankenstein.

Versace llevo a la pasarela de Milán una propuesta ecléctica e irreverente, en la que fiel a su estilos, destacaron los colores flúor, las correas y el cuero.

Este creador desfigura algunas de sus prendas más elegante y las dota de elementos modernos, como broches y estampados pop, una propuesta que remata con abrigos ejecutivos ribeteados con plumas naranjas o rosas, así como con cortos pantalones de boxeador.

La colección, que también incluye una versión femenina, empezó con una apuesta por el negro y el rojo, con trajes a rayas acompañados por voluminosas camisas decoradas con correas en negro, un elemento que sirvió también para trazar formas geométricas.

Pronto llegó la explosión de color sobre cazadoras moteras, abrigos con estampado de leopardo y prendas con los clásicos motivos barrocos en tonos dorados y negros de firma.

Por otro lado, Dolce & Gabbana, que hicieron nuevamente gala de su visión barroca, ofrecieron una revisión de los clásicos lanzando una oda a la elegancia.

En su propuesta mezcla la sofisticación del negro en algunas prendas como el frac o las capas, con coloridos encajes, estampados y brocados, que cubren, desde clásicos batines, pasando por los trajes de chaqueta cruzada e incluso los pijamas en seda.

Por su parte Ermenegildo Zegna,  bajo la batuta artística de Alessandro Sartori, propone prendas clásicas junto a ropa heterogénea que se mezcla muy bien con trajes como cazadoras "bomber" y pantalones cargo, pero sobre todo largos abrigos tres cuartos en lana, algunos de ellos con estampados geométricos.