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ESTILISMO.END/ Llevar un peinado adecuado que sea perfecto, tanto para favorecer nuestras facciones como para lucir impecable en cada ocasión, no siempre es algo sencillo de conseguir. Muchas veces, tenemos que recurrir a sofisticadas y complicadas técnicas o utensilios que pueden dañar el cabello, si no los usamos de la manera correcta.

Las planchas para el cabello suponen una buena herramienta para mejorar y adaptar nuestro look, pero debemos tener cuidado. No todas tenemos la misma maña con ellas y, si nos falta un poquito de tacto, podemos provocar resultados desastrosos, no solo en cuanto a la estética, sino también para la salud de nuestra bonita y sana melena.

Una para cada estilo

Es imprescindible tener claras varias cuestiones: qué estilo queremos conseguir, cómo manejar la plancha, qué cantidad de cabello debemos tomar por cada mechón, por cuánto tiempo o cuántas veces hay que hacerlo. Consiste en todo un mundo que, para algunas, parece más sencillo y, a otras, les cuesta toda una mañana. Por eso, hay que escoger la plancha adecuada, la que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Para las que sean fans de la keratina, la Keratin Advance de Bosch es perfecta, porque optimiza este tipo de tratamientos. Está pensada para cuidar el cabello desde el interior y protege esta proteína (keratina), puesto que adapta la plancha al calor ideal y científicamente está recomendada por los expertos.

Otra plancha es la innovadora 2 en 1 de Rowenta, que permite jugar con looks tanto lisos como rizados. También la Infrared Control; esta recibe su nombre por estar dotada de tecnología de infrarrojos, que genera un suave calor, es menos agresiva y dañina para el cabello. Se puede controlar la temperatura a través de la selección de alguna de las 5 posiciones que ofrece (entre 130ºC y 230ºC).