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Desde que Burberry Prorsum sacara la manta en el carrusel final de un desfile, se ha convertido en el accesorio de la temporada. Esta prenda salta de la cama y del sofá de casa a la calle, para abrigar a la mujer los días más fríos.

Lisas, de cuadros o con estampados éticos y andinos, este accesorio cubre la silueta femenina desde los hombros hasta la rodilla, sin renunciar a lucir debajo cazadora o chaqueta de lana.

La firma Burberry Prorsum, abanderada por la modelo Cara Delevingne, fue la pionera en imponer el efecto “oversize” con la manta.

Tras este desfile, las modelos, salieron a la calle con la manta personalizada con sus iniciales y echada por los hombros. A partir de ese momento, este accesorio se convirtió en el más deseado.

Después, también se ha visto en las propuestas de firmas como Barbara Bui, Donna Karan, Ralph Laurent, Tommy Hilfiger o Alexis Mabille.

Atractivas también resultan las de la firma Etro, enriquecidas con reminiscencias étnicas y largos flecos, una propuesta para afrontar las temperaturas más gélidas.

No pasan por alto las creadas por Josep Font para la firma Delpozo, una delicada manta de cuadros en tonos suaves y cálidos confeccionada con lana de alpaca.

Cansadas de abrigos al uso, está prenda se declina en bufanda-manta y bufanda-bata. La primera ya se vio la temporada anterior en la colección de Louis Vuitton, una prenda atrevida que hizo las delicias de hombres y mujeres. La segunda juega con los límites del ancho y el largo, un largo que se impone hasta ras de suelo.

Lana fría, “tweed”, pelo o adamascados son los tejidos más habituales para confeccionar la manta-bata, prenda que Chanel presentó en tono rosas sobre prendas deportivos.

Mientras que la diseñadora Victoria Beckham la propone en negra y con corte masculino, y anudada a la cintura con una cadena dorada, la firma Carven la presenta en tono coral con cuello de “print” salvaje y cerrada con una cremallera vista.

Si hasta hace muy poco solo servía para arroparnos en el hogar, o bien las actrices y las modelos se protegían del frío en los rodajes y sesiones fotográficas, esta temporada, sin pudor alguno, se impone en la ciudad como una de las tendencias más calentitas.

Capa y poncho

Si no se atreve con tanta tela, se puede optar por la capa o el poncho. La capa de cuadros o lisa puede ser la alternativa a la manta, una prenda que sienta muy bien con vestido y botas altas. Arropadas con un halo británico, las propone Saint Laurent Paris sobre minivestidos confeccionados con lujosas telas.

Otra alternativa son los ponchos con reminiscencias alpinas, una prenda “apres-ski” que suele exhibir estampados de montaña como abetos, renos y alces, así como coloristas y alegres grecas como las creadas por Tommy Hilfiger.

Roberto Cavalli y Prabal Gurung dan un paso más y aportan al poncho una nota más sofisticada con pieles tan exclusivas como la del zorro siberiano.

 

SI se puede usar una manta en conjunto con jeans.

 

NO abuses de los colores, para no caer en lo ridículo.

 

Lisas, de cuadros o con estampados éticos y andinos, la manta cubre la silueta femenina desde los hombros hasta la rodilla.