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Victoria Margarita Báez Bermúdez es una mujer de metas y sueños. De origen masayense y con un gran espíritu emprendedor, inició la Academia de Música Baluarte, que hoy es conocida como una Academia de Formación Artística, en donde niños y jóvenes pueden aprender y desarrollarse en la danza, la música, el arte y el deporte.

Con tan solo 31 años de edad, dirige el motor principal de Baluarte, que brinda a los nicaragüenses un centro conformado con 14 disciplinas, 15 profesores y 238 alumnos. Además apoya a niños y jóvenes de escasos recursos con un programa de becas llamado “Rayito de Luz”.

¿En qué trabajas actualmente?

Soy la propietaria-directora de la Academia Formación Artística Baluarte en Masaya.

¿Cómo inició Baluarte?

Baluarte inicio siendo una Academia de Música, sus inicios fueron en el garaje de mi casa, eso fue en el 2008, empecé con un piano, con el tiempo fueron llegado otras personas para que les enseñara a tocar guitarra y empezamos a ampliar las clases, como flauta, violín y después de 2 años de su fundación, en el 2010, ya alquilé una casa, contiguo a mi casa, pero ya era una casa completa e incursioné en otras disciplinas.

¿Cuáles?

Lo que son las disciplinas de danza como ballet, danzas árabes, ritmos latinos y folclore. De esta manera Baluarte fue creciendo hasta convertirse en lo que es hoy, una Academia Integral que conjuga lo que es la música, la danza y el arte: 14 disciplinas, 15 profesores y 238 alumnos.

¿También imparten talleres de deportes?

Sí, en lo que es el campo del deporte, tenemos lo que es gimnasia rítmica y karate, somos los únicos en Masaya.

¿Qué te inspiró a crecer como empresa?

Desde los 8 años toco piano, mi madre, como fui hija única, me puso a estudiar en clases de guitarra, piano, flauta y violín. Cuando me gradué de administración de empresas tenía a mis hijos muy pequeños y no quería salir a trabajar y pasar todo el día fuera de casa, entonces decidí hacer y compartir con los demás lo que yo aprendí desde niña, en ese entonces en Masaya no había ninguna escuela de música, y me aventure. Hubo gente que no creyó en mí, pero igual seguí con mi proyecto y con mi primer piano, que fue con en el que yo practicaba como alumna, puse un afiche en el garaje y así comenzaron a llegar los alumnos.

¿Alguna vez imaginaste que tendrías éxito en este proyecto?

Sí, soy muy soñadora. Cuando abrí Baluarte yo sabía que eso no quedaría en el garaje de mi casa, sabía que sería una escuela muy grande de música y de danza.

¿También te gusta la danza?

Sí, mi madre siempre me inscribió en cursos de ballet, entonces yo sabía que la academia crecería en cuanto a disciplinas artísticas. Actualmente en la academia son cinco salones, dos de danza y los otros 3 de música, así hemos ido creciendo con la ayuda de Dios y siempre poniéndonos metas a corto y largo plazo, cada una de estas las he ido cumpliendo, perseverando, muchas veces me ha tocado perder en muchos eventos, pero no nos damos por vencidos.

¿Qué significa Baluarte?

Es una fortaleza, es un nombre bíblico, pero significa aquella fortaleza que defiende lo que hay dentro y trata de conquistar terreno.

“Dejando huella” es el lema de Baluarte ¿De qué manera ustedes ayudan a sus alumnos?

Creemos que impactamos de una manera muy grande en niños y jóvenes que son parte de Baluarte, como nosotros impartimos una actividad extracurricular, muchas veces llegan niños tímidos que los sicólogos les recomiendan que los inscriban en actividades artísticas y vemos los cambios increíbles, en unos dos meses estos niños ya son extrovertidos o viceversa, también llegan niños hiperactivos, entonces a través del deporte (karate) o de la guitarra, ellos canalizan sus energías y van siendo más calmos.

Proyectos pendientes

Seguir creciendo y consolidándonos en Masaya, pero también extendernos, quisiera que Baluarte estuviera en los principales departamentos de Nicaragua y extender los planes de becas, buscar más apoyo y así apoyar a niños de escasos recursos.