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  • EFE

Para cuando es momento de destapar el cuerpo, las piernas son las extremidades que se llevan la peor parte. Ocultas durante meses, olvidamos que hay que prestarles atención para que su hidratación sea precisa, la depilación cuidada y luzcan tan tonificadas como cuando éramos adolescentes.

Según la directora técnica de los centros Felicidad Carrera y asesora de Veet, Leticia Carrera, “hay que tener en cuenta que con la hidratación recuperamos el brillo y la suavidad de las piernas”.

Recomienda hidratarlas al menos una vez al día para recuperar la “elasticidad, la suavidad y el brillo perdidos”, el  verano indica que hay que hidratarlas al menos dos veces al día, ya que están expuestas a factores externos como el sol, el salitre del agua de mar o el viento.

“Para que tus piernas absorban mejor el producto hidratante, exfólialas una vez a la semana”, indica la especialista.

La exfoliación, señala Carrera, ayuda a retirar las células muertas y “evitará que el vello tenga dificultades para salir”. Aconseja hacerlo mientras la piel está humedecida, en movimientos ascendentes.

Depilación, tonificación y flacidez
“Este es un cuidado básico que especialmente con la llegada del calor, requiere de especial atención. Si te depilas en casa, lo mejor es usar un método que te resulte práctico, efectivo, que garantice unos resultados duraderos y que cuide de tu piel”, comenta Leticia Carrera.

Pero además de esas dos primeras rutinas, la tonificación es otro de los pilares sobre el que se sustenta el cuidado integral de las piernas, asegura Carrera.

“El objetivo, en este caso, es evitar la flacidez muscular y el aspecto de piernas blandas poco tonificadas. Para ello, es importante llevar una alimentación equilibrada y saludable, complementada con ejercicio físico regular”, indica.

Entre otras recomendaciones aconseja realizar masajes ascendentes con agua fría, evitar estar muchas horas de pie, descansar con los pies en alto o evitar llevar zapatos con mucho tacón.