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El blazer femenino es una pieza que ha ido evolucionando sus diseños con el paso del tiempo hasta adaptarse a las necesidades de moda de mujeres profesionales que cumplen un rol laboral, pero también gustan de verse “chic” por las calles y en las saliditas casuales.

Originalmente, el blazer surgió como una prenda de uso masculino a inicios del siglo XX, cuando  los marinos británicos decidieron portar una peculiar chaqueta azul al visitar a la reina Elizabeth.

Una vez que comenzó a incluirse en las pasarelas de atuendos para mujeres se definió como una pieza formal que se vestía a juego con faldas de la misma tela, color o motivo; las mujeres improvisaron llevarlos con pantalones de vestir, y finalmente se lleva incluso con jeans clásicos, shorts y vestidos casuales o de cóctel… como uno lo considere conveniente. 

La conveniencia de esta pieza, que se coloca sobre una camisa o vestido a juego, es que queda bien en diversas ocasiones dependiendo del estilo, el corte y los accesorios con que la combinemos.

De esta manera, en las tiendas podemos encontrar blazers de estilo “boyfriend” o largos, en referencia a que su tamaño es grande y cubre hasta debajo de las caderas. Además suelen tener la opción de recogerle las mangas. Por supuesto, los que tienen el corte del tamaño de una camisa regular y algunos más pequeños hasta la cintura.

Asimismo, se dispone de ellos en todos los colores posibles, desde básicos hasta aquellos que destacan por sí mismos con estampados de animal, flores, cerámica, puntos y varios otros motivos, incluyendo aquellos que son brillantes o totalmente de lentejuelas.

Además, los blazers no siempre son lisos y pueden estar acompañados de detalles como si se tratase de accesorios. Respecto a las solapas, algunos diseños aún las conservan.

REGLAS PARA ESCOGER EL TUYO

COLOR

El negro es infaltable porque combina con todo, en general, se recomiendan los tonos neutros que las piezas de colores demasiado vibrantes, estridentes o estampados si lo que se pretende es darle bastante uso.

LARGO

A las mujeres con caderas anchas les convienen los blazer cortos, a las curvilíneas aquellas que sean justos a la medida, sin telas pesadas. Las mujeres de baja estatura deben evitar los que sean muy anchos.

DETALLES

Uno puede encontrarse con blazers acompañados de bolsillos, filas de botones, asimetrías en cierres, bordados, apliques y cintos. Lo ideal es procurar que estén ubicados en la zona de nuestro cuerpo a destacar.

SOLAPAS

No todos las tienen, pero deben estar en proporción con la contextura de quien luce el blazer para que se vea adecuado, es decir, no pueden ser demasiado finas para una mujer de hombros anchos, ni viceversa.