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“Sinceramente, nunca pensé estar en los negocios pero las oportunidades llegan.  Jamás imaginé que una dificultad me haría emprender la fundación de mi propia tienda y esa dificultad fue el no haber podido encontrar empleo en mi carrera”, cuenta Brenda María Espinoza Saravia, quien es graduada de la carrera de ingeniería agrónoma y hoy, especialista en asesoría de imagen para caballeros, pues desde hace 21 años, es propietaria de Men’s Fashion.

Espinoza se describe como una mujer perseverante, tenaz y muy detallista con lo que le apasiona, y desde que aprendió el oficio de los negocios, expresa que le pone corazón a todo lo que hace, pues se siente muy agradecida con Dios y la vida por las bendiciones que ha recibido en su proyecto. De niña, Brenda ríe al recordar que deseaba ser arqueóloga o arquitecta; y comenta que no se arrepiente de ser agrónoma, pues la naturaleza le encanta y es uno de los recursos que más despierta su sensibilidad.

¿Le impactó el hecho de no poder ejercer su profesión?

Sí, pero gracias a Dios pude salir adelante con el apoyo de mi familia. En ese entonces no había plazas relacionadas a mi carrera, por lo que con ideas de mis padres, decidí emprender mi propio negocio, el cual ha marchado con éxito. A la fecha, yo considero que fue una dificultad bonita, porque me abrió una oportunidad, descubrí que tenía talento para los negocios.

¿De qué se trata Men’s Fashion?

La tienda Men’s Fashion surgió como un proyecto juvenil en ese momento que tenía en mente, estaba recién egresada de la universidad, y ya había pensado antes en la posibilidad de manejar un negocio por si no encontraba empleo. Mis padres también son empresarios y pienso que ese factor me motivó a experimentar en esta faceta, ellos me brindaron el financiamiento en un principio.

¿Y por qué pensó en una tienda para hombres?

Antes no había tanta demanda en ropa de hombre, así como tampoco se contaba con opciones de tiendas para caballeros, el surtido no era suficiente como para satisfacer las exigencias de los hombres. Por comentarios de amigos y familiares, observé que era necesario introducir mercadería para este sector, desde ropa para playa hasta vestimenta casual. También, los caballeros necesitan mucha ayuda en cuanto a asesoría de imagen.

Para usted, ¿Cuál es la clave del éxito?

El empeño y el deseo de emprender, acordarse de que uno viene a este mundo prácticamente desnudo y que con la ayuda de Dios, podés hacer todo lo que te propongás. Los miedos deben estar fuera de nuestras vidas, nosotros tenemos que pensar en que podemos triunfar y en que nos va a ir bien. Como consejo, antes de emprender, es importante hacer números y realizar un análisis de inversión.

¿Qué consejo envía a quienes deseen emprender?

Yo les digo a todos los jóvenes que tienen el mundo en sus manos, lo primordial es estudiar, porque sin saber nada tampoco se pueden aventurar a hacer una inversión, ya que saber administrar es vital. Además, hay que estar centrados en que el dinero que se vende no es el dinero que se puede gastar, sino que hay que ser responsable con el proyecto que se tiene. Un negocio es como un niño, no lo podés descapitalizar, siempre hay que estar invirtiendo en su cuidado y manutención.

¿Qué ha aprendido de su oficio?

Que hay que tener paciencia, no siempre todo sale bien, pero que con perseverancia y constancia se logran los propósitos. Asimismo, hay que tener pasión por lo que hacés y si no sabés, buscar asesoría.

¿Cómo hace para mantenerse actualizada sobre las tendencias?

Asisto a shows de moda en el extranjero, mis proveedores me mantienen actualizada, en esas ferias se puede ver lo más último, por ejemplo, para este 2017, las chaquetas tradicionales que utilizan los hombres cambiarán por aquellas que son a cuadros como al estilo de los años 60.

¿Qué pueden encontrar los hombres en su tienda?

Aquí en la tienda lo que tratamos de tener siempre es lo básico, tradicional y todo aquello que esté a la moda. Esos shows funcionan en mí como un entrenamiento, asistimos a seminarios en donde nos presentan las últimas tendencias en pantones, y los diseñadores nos cuentan en qué se inspiran.

¿Qué proyectos tiene a futuro?

Puedo decir que veo realizado uno de mis proyectos hasta el momento, con la renovación de la tienda. Me gustaría tomar cursos de diseño y deseo corresponder a mis clientes con el diseño de piezas exclusivas hechas por mí.

¿Cuáles son sus pasatiempos?

Estar con mi hija y mi esposo, me fascina salir al campo, estar en contacto con la naturaleza. Debo decir que lo que me enloquece es el bordado, estoy llevando un curso de bordado y cuando bordo, siento que estoy en “Alicia, en el país de las Maravillas”. 

¿Qué recuerda de su infancia?

Mi mamá era costurera y a mí me gustaban los hilos y las agujas, y ella me corría porque no quería que aprendiera esa profesión. Yo la miraba cuando hacía las cosas, y ella me decía: vos no vas a ser esto, vos tenés que ir a la universidad a estudiar. Sin embargo, pude aprender a bordar y estoy contenta con ello.

En su experiencia, ¿qué es lo que están buscando los hombres para vestir?

Los hombres de hoy buscan algo diferente, no quieren verse igual a los demás, ellos quieren algo que les quede bien, con lo que se sientan cómodos y exigen calidad y diseño. Son equilibrados en cuanto a las finanzas, buscan algo que se ajuste a su bolsillo.

¿Le fue difícil introducirse en la moda masculina?

No fue difícil, porque en mi casa yo era la que combinaba los atuendos de mi papá y de mis hermanos, ellos siempre querían que yo les asesorara, desde ahí inició mi práctica, era algo natural en mí y me encantaba hacerlo.