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María Fátima Navarro es una abogada orgullosa de sus raíces. Asegura que su mayor inspiración es su familia, sus padres. 

“Mi padre es un emigrante salvadoreño que llegó a Nicaragua hace seis décadas con la única idea de estudiar, de marcar una diferencia en su historia personal, y mi madre una ama de casa originaria de San Juan de Limay que me ha enseñado que la expresión “no puedo” no existe en su diccionario, que uno puede caerse muchas veces, pero el secreto está en levantarse con mayor fuerza, y mis hermanos quienes son ejemplos de unidad, amor y apoyo, para mí, sin mi hermana mis sueños no serían lo que son, ella es parte de esta historia”, confió.

Esta jurista comparte con las lectoras de Ellas su recorrido profesional y su faceta como emprendedora. Conózcanla.

¿Cuál ha sido la experiencia más satisfactoria en su carrera como abogada y notaria?

En mis tiempos de abogada litigante, estuve relacionada con los inicios de la entrada en vigencia del Código de la Niñez y la Adolescencia, en mi natal Estelí, en ese momento tuve la representación penal de menores acusados por una serie de delitos, lamentablemente fueron condenados, pero estuve de cerca con el proceso de cumplimiento de la pena y su proceso de reinserción, trabajar de cerca con los padres de familia y ver cómo se transformaron en ciudadanos ejemplares. Otra experiencia que me marcó mucho fue trabajar de la mano con la Unidad de Ejecución de Sentencias de la Defensoría Pública en un proyecto en todos los sistemas penales de Nicaragua, donde se analizó el estado de los juicios de aquellos condenados que ya habían cumplido sus sentencias, estaban por cumplir o tenían algún beneficio legal y aún estaban detenidos ilegalmente. Fue muy duro porque me topé cara a cara con la cruel realidad de las cárceles en el país, pero la satisfacción que con nuestro trabajo técnico, aportamos un grano de arena para palear un poco la situación.

¿Ha sido juez suplente? ¿Cómo esa experiencia le marcó a nivel personal y profesional? 

Ser juez suplente en Palacagüina fue una de las experiencias más grandes que me ha dado la vida. En ese momento, la mayoría de los delitos que se daban en ese municipio eran temas relacionados con la violencia intrafamiliar, situaciones que podían ser resueltas con mediación, sin la necesidad de mover todo el sistema y someterse a las vicisitudes que conlleva un proceso. El sentarme con una madre soltera y explicarle que existían leyes que le protegían a ella y a sus hijos, que los gritos, las palabras soeces de parte de sus compañeros o cualquier persona no debían ser permitidos y que había también leyes que les protegían en ese ámbito. Toparme con un grupo de migrantes indios, que no hablan un poco de español,  y ver como el pueblo entero y las partes del sistema involucradas en su situación migratoria nos unimos  para proveerles  un proceso justo, alimentación, ropa, fue una de las muestras más grades de solidaridad colectiva que he visto en mi vida. A nivel personal, esa experiencia fue única, porque de alguna manera me desmitificó el concepto romántico que tenía de la justicia desde niña.

Paralelo a su profesión otras de sus pasiones es la moda, ¿cómo logra el balance entre ambas?

Con el paso del tiempo he entendido que uno en la vida no puede casarse con una sola profesión o un oficio, se debe buscar aquello que te dé pasión. No es fácil, porque muchas veces se deben sacrificar cosas o hacer el salto del aprendizaje para conjugar ambas cosas, pero cuando es algo por lo cual no importa desvelarte o dar muchos pasos extras vale la pena.  Así que actualmente, con la gracia de Dios y mi familia, tengo en un solo lugar nuevamente mi oficina y mi tienda.

Si hablamos de emprender, ¿qué ha sido lo más complejo y más gratificante de la experiencia?

Lo más complejo que he pasado es el aprendizaje, en cuanto a finanzas, en transformar la pasión en acciones rentables y autosostenibles. El aprendizaje que no basta solo con tener el deseo de hacer cosas diferentes, sino que se debe conjugar con disciplina y dejarse guiar por quienes ya lo han hecho antes que uno. Lo más gratificante ha sido encontrar hombres y mujeres en el camino que me han tendido la mano, que han compartido experiencias, conocimientos técnicos y de vida, rodearme de gente emprendedora que no se conforma con dejar a un lado sus sueños.

Créditos
Fotografías: Maxwell West
Vestuario: Lady Godiva Outfit
Hair & Make Up: Anís Hair & Salon