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Estimadas lectoras del suplemento Ellas, a partir de este miércoles les estaré acompañando por medio de esta columna sobre maquillaje.

Hoy hablaremos de una experiencia que a todas nos ha tocado vivir. En mi caso particular el maquillaje no me duraba nada, mis bases se oxidaban, la sombra de ojos perdía su encanto luego de un par de horas, también debía sentirme radiante al hacer uso de mi iluminador, pero empecé a notar que la duración de ese efecto daba mucho que desear, y me preguntaba porqué el esfuerzo que ponía en el maquillaje se iba la borda en un par de horas. Podía estar sentada sin hacer ninguna actividad y mis poros se dilataban y me hacían sudar, entonces ahí iba yo a restregarme el sudor por el rostro, exponiendo mi cutis a posibles imperfecciones, siempre era lo mismo. Luego de indagar en posibles productos que podían erradicar este problema, encontré el mejor: uno que iguala la textura de la piel, intensifica la pigmentación de tus sombras y lo mejor es que prolonga la duración del maquillaje. El producto se llama primer o prebase, este ayuda a extender la duración de la base y evita brillos no deseados.

Existen distintos tipos de pre- bases para cada zona de nuestro rostro, pero hasta ahora yo misma doy fe que los mejores son los que sirven para todo el rostro y para los ojos.

Los diversos tipos de prebases cumplen diferentes funciones, incluso hay algunos con protección solar o con propiedades hidratantes. Existen varias consistencias del producto: gel, crema y líquida, pero su principal bondad es que es de fácil aplicación.

Hoy te voy a contar cómo se utiliza la prebase: después de nuestra rutina de limpieza e hidratación procedemos a aplicarlo, antes de usar nuestra base, podés hacerlo con tus dedos o si preferís con una brocha de base que se encuentre limpia y sin residuos de otro producto, en cuanto a la cantidad que tenés que aplicar, es ligera, podés hacerlo a puntaditas, un poco de producto en la frente, en la zona de las ojeras, en la nariz y en el mentón, de esta manera al momento de distribuirlo no quedará un área descubierta.

Después de haberlo distribuido perfectamente, aplicá la base y algún polvo para matizar y sellar todo. Tu rostro estará perfecto por mucho más tiempo. Este producto es inofensivo para la piel, así que si tenés resequedades, piel grasa u otros problemas, podés utilizarlo sin complicaciones. Eso sí, no olvidés que aunque este producto sea inofensivo para la piel debés limpiarlo de todas maneras antes de irte a dormir.

Seguí esta rutina cada vez que te vayás a maquillar y verás los resultados. ¡Te encantarán!