Lelia G. Cárcamo
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El mal uso del corrector puede ser mucho peor que su ausencia. Su mala aplicación  hace que nuestro rostro luzca cansado e inclusive  llegar a sumarnos unos años más, lo que nos lleva a preguntarnos qué es lo que estamos haciendo mal.

Elegir el matiz equivocado, exagerar la cantidad de producto a utilizar, escoger la presentación errónea para nuestro tipo de piel, son algunas de los descuidos  más comunes que cometemos a diario, así que hoy te quiero compartir algunos truquitos para que jamás te vuelvan a ocurrir.

Actualmente la industria de la belleza nos proporcionó un nuevo producto llamado Precorrector o como la comunidad los llama, correctores de colores, este producto  es infalible en nuestra cosmetiquera y como recomendación personal te sugiero que adquieras  las tres tonalidades principales, precorrector de tono: amarillo, verde y rojo.

Comencemos por preparar la piel, es de vital importancia que hidrates la piel de tu rostro, enfocándote en  el contorno de los ojos,  ten cuidado  pues esta zona es sensible y propensa a lastimarse, luego de  hidratarla dejamos reposar y aventúrate por saber cuál es el color que se acentúa en tus ojeras,   ve a un lugar con luz natural  y mírate frente a un espejo muy detenidamente para saber cuál es el color que predomina ,por ejemplo si notas una ojera con tonalidades verdosas debes aplicar precorrector rojo o rosa para neutralizar ese tono, asimismo , con precorrector morado neutralizamos amarillo o café, e inverso si presentas ojeras con tonalidades moradas lo neutralizas con un precorrector con tono amarillo, si sientes que este producto cubrió completamente tus imperfecciones, lo único que necesitas hacer es sellarlo con un poco de polvo traslúcido para evitar que se formen pliegues, pero de no ser así, déjalo reposar 10 minutos y luego es muy importante que apliques  tu corrector a toquecitos con la yema de los dedos, jamás arrastrando el producto con nuestros dedos o nuestra brocha, es  transcendental que escojas un corrector  que se acerque más al tono de tu piel, ni un tono más ni un tono menos, recuerda que después de seguir este paso tienes que sellarlo.

Otra cosa muy importante que debes saber: En la actualidad existen correctores en lápiz, crema, barra. ¿Cuál puedes elegir? Básicamente cualquiera que sea hidratante y no cree pliegues ni un aspecto cuarteado en tu piel, los de textura líquida se recomiendan para pieles maduras, los correctores en crema  tienen una cobertura intermedia y les funciona muy bien a pieles secas, mientras que los correctores en lápiz son de textura densa destinada para la piel grasa .Otro truquito muy bueno es desmaquillarte correctamente,  pues en muchas ocasiones no retiramos bien nuestro delineador cremoso de ojos, entonces  al aplicar corrector se produce el efecto panda, en donde tu corrector se unifica con tu lápiz de ojos  y solo logra dejarte un manchón en el rostro, y claro que no quieres eso. ¿Qué estás esperando? Dile adiós a las ojeras.