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Llevar maquillaje sin que lo parezca es todo un arte en plena tendencia con el que se muestra un rostro brillante, fresco o natural. Para conseguir este “look” ideal, no solo para estar radiante en el día a día sino para lucir también de noche, subiendo el color de ojos y boca, es materia obligatoria no aplicar bases de maquillaje muy densas o polvos compactos que muestren una tez cargada y con exceso de producto.

Pero el paso previo imprescindible es tener una piel bien cuidada, ya sea con el uso diario de cremas o con tratamientos no invasivos como “peelings” o ampollas nutritivas. Dos procedimientos que permitirán aplicar el mínimo maquillaje posible para que la tez se muestre natural.

Además, es aconsejable que las cejas estén bien definidas, algo que puede aportar un efecto “lifting” al rostro, agrandar los ojos o hacer la mirada más profunda. Con las cejas bien depiladas y diseñadas la armonía natural del óvalo facial que se desea conseguir con el “no makeup” estará un paso más cerca.

Después, se puede comenzar a maquillar. El primer paso a seguir para lucir esta tendencia, es corregir todas las imperfecciones presentes en el rostro, como ojeras y sombras debajo de los ojos, con un corrector ligero y de textura hidratante.

Una vez tapados los defectos es hora de utilizar una “BB Cream”, ligera, no grasa y, preferiblemente, mate. La manera correcta de aplicarla es empleando poca cantidad, con la ayuda de una esponja humedecida con la que se extenderá el producto, desde el interior hacia el exterior del resto.

Pero si hay un aliado imprescindible para exhibir un maquillaje “cara lavada” ese es el iluminador, un producto que aplicado en nariz, arrugas, líneas de expresión o contorno de labios, iluminará el rostro con un efecto muy natural.

En los labios será suficiente con un leve toque de color, en tonos “nude” o translúcidos, que se puede conseguir mediante el uso de “gloss” hidratantes y de efecto mojado, que muestran unos labios brillantes, femeninos y jugosos.

Para finalizar, solo quedaría ruborizar las mejillas con un poco de colorete. Lo ideal es utilizar colores lo más parecidos a la tez, así, las pieles claras deberían optar por rosados, mientras que las morenas se ven más favorecidas con tonos melocotones.

Un plus, para las que quieran dar un toque de sol al rostro es emplear polvos bronceadores en pómulos, frente, nariz y mentón, un truco que realzará el tono de la piel mostrando un acabado con destellos dorados