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En invierno nuestros pies se esconden debajo de varias capas de ropa, pero ello no puede hacer que nos olvidemos de su cuidado.

“En esta época, en las personas mayores con un menor riesgo en las extremidades, si añadimos el frío, suelen surgir sabañones - una rojez, hinchazón y sensibilidades de los pequeños vasos sanguíneos de la piel-”, señala el podólogo Rafael Navarro. 

Para evitar la aparición de estas dolencias y mantener una temperatura idónea, seguí estas recomendaciones:

Utilizá un calzado que no apriete para no dificultar la circulación o que los pies se calienten.

Evitá el calor de fuentes directas como una estufa o bolsas de agua caliente.

Mantené los pies secos.

Mové las piernas para estimular la circulación.

Alimentos como la canela, la cayena o la pimienta, y las vitaminas E, K y C pueden hacer que fluya más sangre a los pies, al aumentar la frecuencia cardíaca.

Evitá los lácteos, ya que aumentan la sensación de frío, y la cafeína, porque comprime los vasos sanguíneos.

Bebé agua regularmente porque la deshidratación puede enfriar los pies.

Activá la circulación de los pies con baños de contraste con agua fría y caliente.

No fumés, la nicotina dificulta la circulación.

Frotar los pies con una crema permite mantenerlos calientes e hidratados.