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Las bufandas son más que una prenda contra el frío, según algunos sitios tiene su origen en la antigua Roma, donde su rol era servir como instrumento para secar el sudor de la cara, por lo que se le conocía como sudario de Oviedo.

Según la historia,  el deslinde general del uso de la bufanda como símbolo y su incorporación como un accesorio de moda se dio a principios del siglo XIX, gracias al estilo de la nobleza.  Asimismo, destacan que el uso de la prenda por la población en general como un accesorio de vestir de moda se dio a mediados del siglo XX, casi a la par entre hombres y mujeres.

El diseñador nicaragüense Kelly Molina apunta que las bufandas y pashminas están en gran auge en la moda.

“Si bien es verdad que la bufanda es una pieza que se utiliza para abrigar, también ayuda a dar un toque de elegancia a tu vestuario. Para los climas calientes como el de nuestro país, no está recomendada la bufanda pero sí la pashmina, ya que en los climas fríos da calor y en los climas calientes es fresca, debido a los tejidos con los que se confecciona”, apunta Molina.

Por otro lado, aseguró que en sí la bufanda no tenía que combinar con ninguna pieza de tu ropa, “pero ahora sí está regresando la moda de que todo tiene que combinar, los contrastes en colores quedaron en otras fechas, ahora se está retomando todo en la misma gama”.

Versatilidad

La diseñadora Claudia Bolt resaltó que las bufandas son un complemento maravilloso al cual siempre podemos recurrir para mejorar nuestro atuendo. “Son perfectas tanto para el invierno como para el verano, solo tenemos que tener en cuenta el material de cada una.  Para invierno pueden ser de lana y para verano una versión liviana y con caída suave. Se ven súper lindas sobre un vestido corto o jeans y camiseta”, resaltó.

Además aclaró que existen muchas maneras de usarlas, “ya no solo las ponemos alrededor del cuello, sino que también podemos utilizarlas sobre el cabello en forma de turbante o hacerte una moña y colocarla alrededor de esta”. 

Un tips que compartió es que algo que se ve muy bien es usar una bufanda de seda atada a la cartera o de tamaño más pequeño tipo pañuelo, atada alrededor de la muñeca, vale preguntarse “por qué no crear un poco de bisutería textil, de esta manera añadís color a tu look de forma simple y rápida”.

Bolt afirma que lo que importa es utilizar un poco la imaginación y reutilizar un mismo elemento de diferentes formas, pues considera que para la moda ya no hay reglas y hay que jugar con las piezas que tenemos y divertirnos creando atuendos.

5 tips de bufandas 

De punto: el punto grueso y el trenzado generalmente son los mejores para protegernos del frío, mientras que el fino es mucho más elegante.

De seda: pueden conservarnos abrigadas en invierno y darnos un look casual en verano, pero necesitan mayor cuidado.

De verano: aunque parezca increíble, también pueden usarse como parte de tu vestimenta y no para alejarte del frío; desde luego que son muy ligeras para que no tengamos que pasar calor.

Chalinas: técnicamente no son bufandas, sin embargo su función y parecido son muy similares; son de menor longitud y mayor anchura. Podemos lucirlas con vestidos de noche.

De vestir: son ideales para primavera y otoño para mantenernos cálida sin perder el estilo, pero no resultan muy calientes para un invierno fuerte.