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El destino de Frida Kahlo es bastante trágico y lleno de dramas: víctima de un terrible accidente a los 18 años, se abandona a una vida de sufrimiento. Luchando contra ese cuerpo roto, oscilando entre desesperación y alegría de vivir pero salvada por el arte, por su compromiso feminista, por su amor apasionado y tempestuoso con Diego Rivera, ella se convierte en un emblema de toda una época y una fuente de inspiración perpetua para las mujeres y la moda.

Cuando la hija del fotógrafo alemán Guillermo Kahlo y de la mexicana Matilde Calderón se murió en 1954, nadie se imaginaba que Frida Kahlo se convirtiera en un icono nacional casi tan importante como la virgen de Guadalupe en México y en un icono internacional de gran envergadura. La pesadilla empezó en 1925, después de un día de clases, cuando el autobús donde ella se encontraba chocó con un tranvía. Una verdadera masacre. Condenada a usar corsé de yeso, de metal o de plástico, a sufrir de un dolor insoportable, a tener operaciones delicadas, ella hace de la pintura una verdadera salida. Para ayudarla, sus familiares instalaron un espejo arriba de su cama, así podía usar su reflejo para pintarse. Realizó cerca de cien cuadros de los cuales la mitad son autorretratos.

Un amor complicado pero apasionado

Su obra, su lucha, Frida la debe también a su marido Diego Rivera, artista, que conoció en 1928. La imagen de un amor constante e incondicional que alimentaron con un cuidado especial fue también manchada con infidelidad. En efecto, Diego siendo mujeriego, no tardó en engañarla. A Frida, celosa, le ha costado mucho aguantar ese libertinaje, pero finalmente cede a sus deseos (o cura sus heridas) en particular experimentado relaciones bisexuales.

Icono feminista

La construcción de semejante reputación se realizó gracias a las teorías feministas activas desde los años 70 en los Estados Unidos. Efectivamente, las críticas feministas permitieron redescubrir su obra. Frida se identificó a varias figuras femeninas legendarias derivadas de la cultura mexicana, popular y religiosa.

Feminidad y aspecto singular

Gran parte del mito se construyó sobre su físico y su manera de vestir. Marginal de todos los tiempos, le gustaba destacarse: lejos de los trajes convencionales y de las faldas de los años 30, prefería usar telas exóticas chinas, encaje europeo, telas mexicanas coloridas. Sus moños trenzados, sus coronas de flores, sus joyas artesanales, sus largas faldas impresionantes que se parecían a un fuego artificial de colores… Imposible hablar de Frida Kahlo sin mencionar su signo distintivo: sus cejas muy negras, gruesas que se juntaban. Es esa mezcla extraña y personal que caracterizó el personaje que se forjó toda su vida.

Fuente de inspiración

Existen varias Frida Kahlo. La que todos conocemos, icono nacional en México. Frida la artista, Frida la feminista, Frida la musa. Pero existe también una Frida menos conocida: un icono y una fuente de inspiración para el universo de la moda. La influencia de la artista, desaparecida desde hace más de 60 años, todavía se hace sentir en las creaciones de los estilistas, fotógrafos, bloggers, y también celebridades como Madonna y Beyoncé. En efecto, Jean Paul Gaultier creó, por ejemplo, en 1998 una colección de alta costura dedicada a Frida.

La nueva marca “Hija de tu madre” celebra el bello desorden latino, cada pieza de arte y de ropa evocan imágenes de la cultura mexicana. En efecto, Patty Delgado diseñó una chaqueta de jean con un rostro bordado de Frida Kahlo. Hija de tu madre es un homenaje a las mujeres valientes y orgullosas de sus raíces.

¡Frida también inspira a los jóvenes! María Bernard, estudiante de diseño de moda y blogger española nos confía: “Frida ha sido una gran inspiración para mí en cuanto a mi estilo, tanto por las fotos que tenemos de ella, como en sus cuadros. Además nos enseña un estilo muy personal con tendencia étnica, fue una gran influencia tanto para el arte como para la moda. Yo por ejemplo me inspiré de su estilo vistiendo prendas coloradas con estampados étnicos y también porque me encanta llevar pendientes imponentes como ella”.

Nicaragua no escapa a la moda de Frida. Las blusas con la imagen de ella, adulta o niña, con sus flores características forman parte de la moda, teniendo como la meca a Lázuli, un emprendimiento de Lilia Piccinini.