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“Una alegría compartida es doble alegría, una pena compartida es media pena” esto es lo que dice un proverbio sueco, y desde mi punto de vista no puede tener más razón. He aquí la importancia de celebrar nuestros logros, festejar fechas importantes, compartir nuestras alegrías.

Me entristece bastante escuchar que la gente habitualmente dice “no quiero celebrar mi cumpleaños”, “mejor solo hacemos una cena”, “ya no tengo edad para estas cosas”, “no me gusta ser el protagonista”, “no tengo tiempo para esto”  y le sigue un largo etcétera, pero la pura verdad es que a veces nuestro día a día nos consume, nos importa más el qué dirán y no nos tomamos el tiempo suficiente para realmente reflexionar sobre la importancia de celebrar nuestro cumpleaños y el de la gente que nos rodea, sentirnos vivos y felices de estarlo. De tener las oportunidades y las ocasiones de poder celebrar, de llenarnos de momentos inolvidables cerca de los nuestros.

Celebrar es importante para evolucionar, es la manera que el ser humano tiene de reconocer el cierre de un ciclo y el comienzo de otro. Tal y como comentaba antes, alegría compartida, doble alegría. Qué sería de nuestros cumpleaños si no estuviéramos rodeados de nuestros amigos, familia…sería un día como cualquier otro (y aunque intentes convencerte de lo contrario…sabes que no es así) o qué sería de una boda en la que solo estuviera el novio y la novia ¡La novia ni siquiera tendría a quién tirarle el ramo! ¿Con quién compartirían ese momento tan importante en sus vidas? A veces hasta que no pensamos cómo serían diferentes eventos sin la gente que queremos, no le encontramos el verdadero sentido a la celebración.

Hay celebraciones que se han convertido en tradiciones gracias al paso de los años. También varían según dónde estemos. Por ejemplo, en Latinoamérica es muy habitual hacer el clásico “baby shower” para preparar la llegada del nuevo integrante a la familia y felicitar a la futura mamá, sin embargo, esto no suele ser muy habitual en Europa pero gracias a que cada día las ciudades son más y más cosmopolitas, se introducen nuevas tradiciones, tenemos amigos de diferentes partes del mundo, se mezclan ideas y empezamos a encontrar diferentes motivos para celebrar.