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Nada como un buen delineado para resaltar tu mirada, pero sin duda es más efectivo cuando sabés lo que realmente necesitás. Hacé el trazo correcto dependiendo de la forma de tus ojos, solo tenés que seguir unos sencillos tips que te brindamos en base a una publicación en el sitio web de la revista Glamour.

Ojos rasgados 

¿Cómo reconocerlos? Si trazaras una línea imaginaria de un extremo a otro, notarías que el lagrimal está ligeramente por debajo de la esquina exterior. Entonces, ¿cómo delinearlos? Con un trazo que siga el contorno natural de su forma y manteniendo el mismo grosor. Si son pequeños, delineá solo el párpado superior y terminá con un ligero efecto ahumado en el inferior.

Ojos almendrados

Para reconocerlos, el lagrimal y la esquina externa se encuentran a la misma altura. La línea imaginaria es recta. Para delinearlos es prácticamente como se quiera. Podés experimentar con diferentes estilos, pero si deseás ir a lo seguro, entonces comenzá con un trazo más fino y hay que irlo engrosando, de adentro hacia afuera. 

Ojos caídos

Aquí el lagrimal está por debajo de la esquina exterior. Para delinearlos el secreto está en comenzar el trazo desde el punto más alto del párpado superior, que generalmente está al centro. De ahí, hay que ir hacia afuera y levantar un poco al final, como un tipo cat eye.

Cat eye paso a paso

• Poné una base aperlada. Aplicá una prebase y después una sombra neutra en todo el párpado.

• Oscurecé el pliegue. El truco es que debés aplicar la sombra hasta donde empieza la ceja.

• Delineá sobre el párpado superior. Mantené la línea delgada y tratá de llenar los huecos entre las pestañas.

• Siguiente paso: ¡el ala! Delineá la parte inferior del ojo y llevá la línea ligeramente hacia arriba.

• Toca el turno al delineador blanco. Ponelo sobre la línea del párpado superior y por dentro en el inferior.

• Último paso: la máscara. Pasala dos veces (porque dos siempre es mejor que uno).