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El mundo del emprendimiento es tan amplio y apasionante que Graciela Espinosa no dudó en apostarle. 

Aunque reconoce que no es nada fácil sumergirse en las profundas curvas de la asesoría de imagen corporativa y casi al mismo tiempo dar un giro para inmiscuirse en el  mágico mundo de la infancia y los eventos sociales, con empeño ha logrado no solo posicionarse sino mantenerse en el mercado, más allá de la crisis que enfrenta el país.

Su especialidad ahora es el packaging para eventos infantiles, lo que le ha significado un verdadero reto, porque debe  impresionar a niños que viven en un mundo tecnológico que los hace difíciles de sorprender. 
 
¿Cómo comenzaste a familiarizarte con el mundo del packaging? 

Hace un par de años trabajé en una agencia de publicidad donde inicié apoyando el área de diseño 3D, eventos corporativos, Publicidad en el punto de ventas, BTL, entre muchos otros y ahí comenzamos haciendo un poco de diseño de packaging. Desarrollé mis habilidades de diseño gráfico y aprendí muchísimo de los mejores expertos sobre mercadeo y sobre todo publicidad. Al poco tiempo creé dentro de la agencia un departamento especializado en elementos publicitarios tridimensionales como estos y al ser directora de este departamento me di cuenta que tenía mucho qué aprender en temas de administración de negocios y decidí hacer mi maestría en Administración de empresas con el fin de animarme a hacer mi propia empresa. Cuando comenzamos, teníamos mucha variedad en la oferta de servicios, pero con la mentoría de la Fundación BPN (Business Profesionals Network), decidimos especializarnos en el diseño de packaging, ofreciendo soluciones al creciente número de emprendedores que estaba surgiendo en el momento y que necesitaban asesoría de imagen para crear su marca. Las opciones que empezamos a ofrecer eran tan bonitas que los clientes, que en su mayoría son mujeres, emprendedoras y mamás empezaron a pedirnos que les diseñáramos los elementos para sus fiestas y fue así que creamos Eureka’s Party Shop.

¿Qué sensación te genera terminar el proyecto que va dirigido a la niñez?

Trabajar para los niños es siempre un reto, son los clientes más exigentes. Hemos tenido que aprender de gran variedad de sus personajes favoritos y reconocer todos los personajes de moda. Asombrarlos es realmente difícil hoy en día, tenemos que ser mucho más creativos con ellos, pero ver sus caritas de emoción cuando ven las invitaciones de sus fiestas, sus sorpresas, sus cajitas para dulces o la decoración en sus fiestas es increíble. Para los niños la celebración de su cumpleaños es súper especial y emocionante.

¿Qué ha sido lo más difícil de saberte como emprendedora?

Creo que lo más difícil de emprender es que el emprendedor hace de todo al inicio, desde limpieza, compras, diseño, producción, ventas, atención al cliente, mantenimiento de máquinas, todo, al principio somos “todólogos”. Es sumamente cansado, dormía muy poco y al principio no ves los frutos e incluso podés llegar a desesperarte y pensar que tanto esfuerzo no vale la pena. Es un esfuerzo inmenso y hay que ser muy perseverante en los puntos bajos cuando todo te hace pensar que es mejor no seguir. Para emprender necesitas determinación y creer firmemente en tu proyecto y realmente disfrutarlo porque si no, en el primer tropiezo vas a renunciar. 

Cómo combinás la labor de madre, esposa y al mismo tiempo gerenciar una empresa

Este es uno de los temas con los que más batallo, amo lo que hago y lo disfruto tanto que el tiempo pasa para mí como un suspiro cuando estoy en el taller. Debo siempre tomar la decisión consciente que es momento de cortar el trabajo y dedicar el tiempo a la familia. Incluso tengo alarmas que me dicen que debo cambiar de actividad porque si no se me va el tiempo y no me doy cuenta. Aprovecho todo el tiempo posible en el que mi esposo está en el trabajo y mi bebé en el colegio o tomando siesta para trabajar en la empresa, pero cuando es el tiempo de estar con la familia hago mi mayor esfuerzo por tener tiempo de calidad con ellos, por respetar los fines de semana para disfrutarlos, comemos siempre juntos y sobre todo con mi bebé que está empezando a hablar, mantener la comunicación sincera. Mi mayor meta con él es que sepa que siempre puede contar conmigo aunque a veces parezca muy ocupada. Además, mi esposo me apoya a mí y a mi emprendimiento increíblemente, es mi asesor, asistente de producción y además es un papá espectacular que aprovecha cuando yo estoy ocupada con actividades de la empresa para disfrutar tiempo solo de padre e hijo.    

¿Cómo has afrontado la crisis económica  que vive Nicaragua y qué consejo le brindarías a los  emprendedores que siguen considerando cerrar sus negocios?

Yo tuve la suerte de estar preparada ante la crisis, gracias a la mentoría de BPN, teníamos reservas económicas para imprevistos que nunca imaginé que fueran tan útiles porque esta es una situación que jamás imaginé que viviríamos. Hicimos recorte de gastos casi inmediatamente y suspendimos todo lo que no fuera estrictamente necesario, mi meta desde que comenzó la crisis fue mantener el puesto de trabajo de cada una de las personas que trabajan conmigo. Aprovechamos el peor momento de la crisis en los que no recibíamos pedidos para renovarnos y mejorar nuestros procesos, diseñar nuevos productos. En el caso de los empaques hicimos algunos más económicos y en el caso de Party Shop creamos una línea de artículos de fiestas no personalizados listos para usar. Decidimos usar ese tiempo para mejorar y adaptarnos a las nuevas condiciones del mercado, lo vimos como una inversión a más largo plazo. Tomamos la decisión de buscar las oportunidades que estaban dentro de esta crisis, así que mi principal consejo a todos los emprendedores que están ahorita desalentados por la situación es que mantengan la actitud positiva y que busquen la oportunidad que está inmersa dentro de esta crisis, nuestra situación actual es muy difícil y por lo tanto es aún más encontrar esas oportunidades pero les puedo asegurar que existen. Sean creativos, reinvéntense.