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Hablar de encaje significa hacer referencia a uno de los tejidos más antiguos y de mayor encanto para las mujeres. Su historia empieza a escribirse en el siglo XVI y tiene su apogeo en los siglos XVII y XVIII.

El encaje, por su delicadeza y la fineza que denota, es la tela preferida para los eventos más importantes, por ello no nos sorprende que se encuentre entre los favoritos a la hora de confeccionar vestidos de novia.

Sin embargo, poco a poco, por su innegable encanto, fue rompiendo el canon de lo ceremonioso y se fue incorporando a prendas más cotidianas, como blusas, shorts y vestidos tipo coctel y ni qué decir de la belleza que denota cuando lo usamos en prendas íntimas.

Entre las principales bondades de usar este  tejido, Molina destaca el hecho de que puede lucirse  de día o de noche, en la playa o en una gala, debido a que la considera una tela muy versátil, siempre y cuando se sepa utilizar.

Según enateneo.blogspot.com, no importa si el encaje es sintético, producido en serie, por aparatos computarizados, con los diseños que se repiten al infinito o si es el fino encaje hecho por manos hábiles durante meses enteros con artísticos diseños, y no importa si es elaborado ahora o hace más de 100 años, para la mayoría, lo importante es que sea encaje o aparente serlo.

El encaje negro siempre se ha asociado con la elegancia, con el glamour, con la feminidad y la seducción, pero no es la única alternativa. Tan amplia es la paleta de colores como la distinción que podemos obtener del encaje en cada una de sus tonalidades.

Buen gusto

El diseñador nicaragüense Kelly Molina asegura que “vestir de encaje es un sinónimo de buen gusto y elegancia. Existen muchos tipos de encaje como la blonda, el guipure e incluso se podría considerar cierto tipo de organza”.

Entre las principales bondades de usar este tejido, Molina destaca el hecho de que puede lucirse de día o de noche, en la playa o en una gala, debido a que la considera una tela muy versátil, siempre y cuando se sepa utilizar.

“Existen encajes tejidos a mano y también están los sintéticos. Hay telas de encaje como el guipure que el metro puede costar más de 1000 euros”, comentó.

Entre las principales bondades de usar este  tejido, Molina destaca el hecho de que puede lucirse  de día o de noche, en la playa o en una gala, debido a que la considera una tela muy versátil, siempre y cuando se sepa utilizar.

Asimismo, señala que el encaje se apunta como un tejido de tendencia para el 2019, aunque considera que es una tela atemporal, pues es prácticamente un clásico que siempre estará de moda.

Talla grande

Por su parte, Blanca González Benavides, propietaria de la tienda Curvas Plus Size, detalló que en la ropa de talla grande esta tendencia viene bien marcada con prendas de encaje, crochet, blonda y diversos tipos de bordados, algunas de las opciones para iniciar año.

“Lo llamativo de la tendencia es que viene en variedad de colores que sobrepasan los clásicos blanco y negro, por lo cual resulta interesante la apuesta en marfil, color oro, verde esmeralda, hasta los rojos intensos, para escoger según el tipo de eventos que tengamos”, dijo González Benavides.

Asimismo, Kelly Molina reafirmó que no debemos dudar a la hora de vestir con encajes y aconsejó que las blusas de encaje, si se quieres un look casual, se ven muy bien con un jeans, aunque también van perfecto con un pantalón de lino e incluso con leggins, siempre y cuando sepás hacer contraste con las texturas. Si se busca un look más de noche se puede utilizar con falda en chifón.

“Nunca cometás el error se combinar encajes con estampados”, concluyó el diseñador.