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París. AFP/

La inteligencia artificial podría amenazar a la Humanidad, según la predicción del reputado científico británico Stephen Hawking, un escenario de ciencia ficción que vuelve abrir el debate sobre la tecnología y el futuro del ser humano.

Sin embargo, antropólogos, futurólogos y expertos en inteligencia artificial se muestran divididos sobre los temores de Hawking.

Planteamiento

Los temores de un hombre, que juega a ser dios, son antiguos y alimentaron gran número de novelas y películas. Pero, actualmente, quien ha levantado revuelo es un astrofísico muy respetado.

“Las formas primitivas de la inteligencia artificial que ya tenemos han demostrado ser muy útiles”, reconoce Stephen Hawking, quien, afectado por una distrofia neuromuscular, se expresa a través de un ordenador.

“Pero creo que el completo desarrollo de la inteligencia artificial podría significar el fin de la raza humana”, declaró Hawking.

Reacciones

Para “no perder de vista” lo que ocurre en este ámbito, el multimillonario Elon Musk explicó haber invertido ya en compañías de inteligencia artificial. “Debemos asegurarnos de que las consecuencias son buenas y no malas”, indicó.

“Me gustó que un científico de las ‘ciencias puras’ diga esto. Yo lo digo desde hace años”, declara por su parte Daniela Cerqui, antropóloga de la universidad de Lausana. “Delegamos cada vez más prerrogativas de los seres humanos a estas máquinas, para que sean más competentes que nosotros. Terminaremos convertidos en sus esclavos”, afirmó.

Artificial y “amistosa”

Nick Bostrom, futurólogo de la Universidad de Oxford, piensa que “la máquina inteligente logrará sobrepasar la inteligencia biológica. Habrán riesgos existenciales asociados a esta transición”. “Las máquinas son ya más fuertes que nosotros”, añadió.

Durante estos últimos años, se realizaron enormes progresos en el terreno de la inteligencia artificial respecto a la capacidad de tratar, analizar datos y responder a preguntas.

Stuart Armstrong, futurólogo de la Universidad de Oxford, estima que “las incertidumbres sobre el desarrollo de la inteligencia artificial son extremas”. “El problema es que es extremadamente difícil programar objetivos compatibles con la dignidad o incluso con la supervivencia de la Humanidad”, comentó.

Para Armstrong, “los ingenieros deben tomar en serio estos problemas y encontrar soluciones para desarrollar una inteligencia artificial ‘amistosa’, plenamente compatible con los valores humanos”.

Los expertos definen la inteligencia artificial como la creación y diseño de máquinas capaces de pensar.

1956 fue el año en el que se acuñó la expresión “inteligencia artificial”.