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Hoy en día es necesario dar una dirección de correo electrónico prácticamente para todo, pero como resultado de ello uno acaba teniendo la casilla llena y mucho “spam”.

Por ello, expertos como Ralf  Scherfling, de una asociación de defensa de los derechos de los consumidores, recomiendan tener varias direcciones de email para diferentes usos, algo ventajoso incluso, aunque a nivel de logística implique más esfuerzo.

“Tengo que administrar las contraseñas para todas las direcciones, controlar las cuentas de forma regular y cuidar de contestar desde la casilla correcta”, señala. Al final, es una decisión que se debe tomar entre la seguridad y la comodidad.

Al tener varias cuentas, conviene utilizar las opciones de ordenar el correo en distintas carpetas de entrada, algo que ofrecen la mayoría de los servicios de email. De ese modo se hace una preclasificación que ahorra tiempo, comenta el experto en tecnología Thorsten Jekel. También existe una función para borrar los correos que están en determinadas subcarpetas después de cierto número de días.

Cuando llegue correo basura que no entre en la carpeta de “spam”, hay que marcarlo como tal para que los filtros lo incorporen de ahí en más.

Existen, por otra parte, direcciones de email de usar y tirar, para un solo uso o durante un corto período de tiempo y que después se desactivan, añade Jekel. “Esto es especialmente práctico cuando usted quiere registrarse pero no recibir ningún ‘spam’”.

Claves para tu cuenta

Tim Griese, de la Oficina de Seguridad en la Tecnología de la Información (BSI) de Alemania, alerta de que, además, a menudo las direcciones de email son utilizadas como usuario para acceder a todo tipo de servicios de Internet. “Y no todo comerciante online o administrador de foros es cuidadoso con esos datos”, alerta. Por ello, también es más seguro tener más de una dirección de email.

Para evitar o minimizar el correo basura en la cuenta, lo mejor es no dar la dirección muchas veces, añade Griese. “Cuanto más a menudo uno dé una dirección, es más probable que caiga en manos de quienes envían ‘spam’”, explica.

A veces puede ser recomendable, asimismo, tener direcciones que no contengan nombres o datos que permitan inferirlos, indica Ralf Scherfling. “Si uno juega online o recibe newsletters, puede considerar la opción de proteger su identidad con nombres generales o crípticos como abc123@xxx.com”. En cambio, para cuestiones laborales, oficiales o intercambio con amigos, la correspondencia debería ir claramente identificada con nombre o parte de él.

Más importante que la dirección es, sin embargo, la contraseña, subraya Griese: “Cuanto más larga, mejor”. También debe contener letras mayúsculas y minúsculas, caracteres especiales y números. Tener una cuenta de correo electrónico segura es fundamental porque muchos otros servicios envían códigos de confirmación o enlaces al email, por ejemplo para restablecer la contraseña.

También habría que cumplir con la regla de “un servicio, una contraseña”. De lo contrario, en caso de que una cuenta sea hackeada, en teoría los criminales podrían tener acceso a todos los otros servicios.

Si a causa de la inundación de correo basura uno quiere dejar una dirección, las opciones son cerrarla o dejar de usarla de forma activa. Sin olvidar avisar antes a los contactos.