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En apenas su tercer año de realización, la Olimpiada Nacional de Robótica, impulsada por Comtech, logró reunir a 96 equipos de todo el país, lo cual se considera como un gran logro, según Elizabeth Chávez, la organizadora de esta competencia en la cual se elige a un representante para la olimpiada mundial.

“La meta era tener 100 clubes y llegamos a 96, estamos avanzando en robótica por lo que para el próximo año probablemente trabajaremos dos días para clasificar a los competidores. La robótica se está extendiendo y masificándose, porque todas las instituciones académicas están creyendo en la importancia de esta”, señaló Chávez.

La olimpiada nacional se desarrolló el 7 de septiembre en el Colegio Lincoln, donde hubo tres categorías en competencia: elementary, junior y senior con el reto “Ciudades Inteligentes”.

Pavel Chavarría ha ganado dos veces el primer lugar en categoría Seniors. Jorge Ortega/END

El niño César Molina estudia cuarto grado en el Colegio Lincoln y participó en la categoría Elementary y su reto fue transporte inteligente, por lo cual en la demostración transportaron personas a diferentes lugares, en el club llamado Lia1 había tres integrantes y asegura que se sintieron muy bien al ser los ganadores.

Julián Canales presentó el reto de “Iluminación inteligente” y fue el ganador de la categoría Junior. Este año participó por tercera vez en la olimpiada y por tercera vez ganó.

“Me siento emocionado y orgulloso de haber ganado nuevamente, esto demuestra mi devoción y pasión por la robótica, con la que podemos mejorar ciertos aspectos de la sociedad e impulsar un futuro más brillante. Me sentí un poco confiado, pero aun así tenía mis dudas porque los otros equipos contra los que competimos tenían buenas estrategias, en algunas ocasiones habían hecho más puntos que nosotros pero cuando revelaron que ganamos mis dudas se habían aclarado”, señaló Canales, quien en dos ocasiones fue a la Olimpiada Mundial y pasará a la categoría Senior, donde asegura dará pelea por ganar sabiendo integrar el tema a la estrategia y dedicándole varias horas al trabajo.

A Hungría

Pavel Chavarría ha ganado dos veces el primer lugar en categoría Seniors y recordó que “en 2018 fue duro porque era la primera vez que participábamos y nosotros nos dedicamos a trabajar mucho tiempo para ir perfeccionando, fue una experiencia bonita porque vimos la capacidad que tenían los otros competidores que era de buen nivel”.

Para este años dijo que se esforzaron mucho para lidiar con la presión de las clases en la Universidad Nacional de Ingeniería y compartió: “este 2019 fue una gran experiencia ya que fue mayor la cantidad de clubes que participaban y había de todas partes de Nicaragua, cuando oímos que íbamos a representar al país se nos cumplió nuestro sueño, porque nos esforzábamos aún incluso cuando teníamos las clases encima, teníamos exámenes, pasamos noches de desvelo por los estudios, nos quedábamos noche trabajando en esto y gracias a Dios lo logramos y por segundo año consecutivo la UNI gana la categoría Seniors para ir a representar al país en noviembre”.

Los coach

El profesor Walter Canales, coach del Colegio Lincoln dijo que “el reto con los muchachos fue que invirtieron bastante tiempo y como la carga del colegio es bastante hay que hacer un balance entre las clases y hacer robótica por la tarde, y eso es un poco complicado. Ellos se esforzaron y buscaron la forma, hasta llegaban los fines de semana a trabajar para dar lo mejor. Estaban bien preparados”.

Al preguntarle cómo se sentía de haber ganado tres años seguidos ganando con ellos, dijo: “gracias a Dios por la oportunidad estos tres años, se siente estupendo que ellos tomen experiencia y van mejorando, incorporando las clases con la robótica hasta lograr el reto”.

Por su parte, Manuel Arcia, coach de Unitronic, ganador de la categoría Senior, compartió: “El primer año éramos inexpertos, estuvimos cerca pero no pudimos. Luego estuvimos revisando y revisando, perseverando y ya luego con más experiencia y más tiempo nos preparamos y el segundo año alcanzamos el campeonato. Este año el tiempo fue un gran reto, porque había que luchar con las clases y la práctica, estábamos practicando de 7 de la mañana a 8 de la noche y sumado a eso los miembros del equipo venían con la experiencia de haber participado el año anterior. Nosotros no estábamos pensando en cómo van los demás, sino que íbamos a nuestro propio ritmo y con nuestros objetivo y buscando cómo superarnos a nosotros mismos. Nos entusiasma representar a Nicaragua en Hungría”