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@fabricelelous

 

En esta edición de Weekend, te damos a conocer tres propuestas culinarias que habitan el menú de tres restaurantes capitalinos. Ya sea un jugoso filete de res con una solución de vino, una pizza-fusión que se atreve a ser dulce, o una receta de calamares como los que preparaba la abuela, más guarniciones únicas; los tres platos despiertan pasiones en el paladar de quienes los degustan. Encontrá el que más llama tu atención aquí:

 

Medallón de filete con camarones y emulsión de vino blanco y estragón

Esta belleza visual se puede ordenar en el restaurante-galería La Marseillaise, en Los Robles. Es una combinación de mar y tierra, mariscos y carne, que enaltece lo principal y ubica la salsa debajo. Esta última, que espera tranquila a que un tenedor la visite con un trocito de filete o de camarón, es una liviana emulsión de vino blanco, vinagre, cebolla picada, pimienta negra y mantequilla. La surcan papitas, zanahorias y pedacitos de zuquini. Al platillo lo puede acompañar una copa de vino tinto, preferiblemente un Carbenet-Sauvignon.

La Marseillaise, también galería, une el arte plástico nicaragüense con el arte culinario francés. El recinto alberga unas 80 obras artísticas nacionales; de ellas destacan dos pinturas del primitivista Manuel García Moia, que fueron declaradas en los noventa como Patrimonio Nacional.

El restaurante, que inauguró hace poco su nueva terraza estilo ‘bistró’, cuenta en su corazón con un estudio de pintura donde muchos artistas han trabajado calmamente. El horario: lunes a sábado, de mediodía a 3 de la tarde, y de 6 p.m. a 11 de la noche.

 

Pizza Dulce Honolulú

La receta demuestra perfectamente la intención del menú. Chik Chak está ubicado en Camino de Oriente y es un restaurante italiano atrevido, innovador, que fusiona lo tradicional con lo insólito. Honolulú nos recuerda al archipiélago de Hawái, pero aquí la pizza no se contenta con esparcir sobre su salsa de tomate marinara y su queso mozarela, fracciones de fresca piña dulce y jamón selva negra. En Chik Chak, se les ocurrió la brillante idea de depositar pedazos de manzana caramelizada sobre el todo. ¿Resultado? Un balance perfecto que el espíritu agradece y que todo amante de las pizzas dulces debería probar.

Esta delicia, que descansa sobre una masa delgada y crujiente, va mejor acompañada por una sangría hecha con vino de uvas mixtas Malbec-Merlot, más jugo de naranja natural.

Chik Chak abre de lunes a sábado, de 10:30 de la mañana hasta las 11 de la noche.

 

Calamares de la abuela

En el Bistró & lounge bar Layha, el propósito es que la gente comparta con sus seres más queridos en un ambiente tranquilo y acogedor. El restaurante, de hecho, fue concebido por una familia multicultural de Jinotepe, Carazo, y sigue la idea de representar esa diversidad en su cocina, que abarca estilos latinoamericanos, caribeños, chinos, japoneses, hasta unos más europeos como francés, italiano, español y mediterráneo.

Los calamares se preparan a la vieja usanza de la familia, según una receta que guardaba la abuela. Van con una cremosa salsa de tomates frescos, y son acompañados por arroz verde con queso y un poco de piña y papaya caramelizadas. Recomiendan acompañar el sutil balance salado/dulce del plato con vino blanco.

Layha, que también se ubica en el centro capitalino, en los Planes de Altamira, abre de lunes a sábado: de mediodía a 11 p.m.