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El tenis de mesa o “ping-pong” tuvo sus inicios en Inglaterra, a finales del siglo XIX, en los años ochenta; debutó como deporte olímpico en los Juegos de Seúl 1988, otorgando medallas de oro a China y Corea del Sur.

En Nicaragua alcanzó gran auge primero con Walberto López en la década de los 60, y después con Oscar Molina, en los 80. Hoy es un deporte completísimo que grita por más atención e invita a todos los interesados a aproximarse a él.

La temática es sencilla: dos adversarios (o 4, si se juega en parejas) golpean una bolita ligera una y otra vez con sus raquetas por encima de una mesa dura dividida por una ‘net’. A excepción del servicio, los jugadores deben dejar que la bolita que venga hacia ellos, rebote una vez en su lado de la mesa, para luego impactarla de regreso hacia la dirección contraria. El juego es rapidísimo y requiere de reflejos para reaccionar en el buen momento.

Los mejores jugadores tienen una vasta cantidad de tiros y efectos que le añade variopinto interés a los juegos; pero, desde luego, eso viene con la práctica y las ganas de ser el mejor.

¿Dónde practicarlo?

En Nicaragua no abundan lugares dedicados al tenis de mesa, pero hace aproximadamente dos años, se fundó la Federación Nicaragüense de Tenis de Mesa, Feniteme, la cual se encarga de propagar este deporte sano por el país, organizando torneos y demás.

La otrora leyenda del pimpón nicaragüense, Oscar Molina, quien en los ochenta fue el tercer mejor tenismesista de toda Latinoamérica, superado solo por dos brasileños, y campeón centroamericano prácticamente invencible, es ahora profesor del deporte que ama en Feniteme. Las clases las imparte de lunes a viernes en el cuarto piso del nuevo edificio "Rigoberto López Pérez", de la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI.

"Diario llegan niños y niñas con un ávido deseo de practicar este deporte completísimo, y la motivación de uno es ver el elevado nivel que han tomado desde que llegaron por primera vez. Nosotros estimulamos a todos los interesados a que vengan, sean de la edad que sean, porque aquí ponemos el material a su disposición y no cobramos”, invita Molina, quien prepara actualmente a un grupo que representará la bandera nacional del 1 al 5 de julio en Honduras, en los Juegos Centroamericanos Infantiles.

Según Molina, el tenis de mesa es un deporte saludable tanto para el cuerpo como para la mente: “Al cabo de cinco minutos intensos, todo el cuerpo está sudando; y por su velocidad y sus situaciones cambiantes, es un perfecto distractor, pues uno realmente se enfoca en el juego y la mente trabaja”.

Además, Molina organizó el primer torneo de tenis de mesa empresarial, que ya cuenta con ocho equipos, entre los cuales están la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, la UNI y algunas empresas. Esto es con el afán de incentivar a adultos a aproximarse al deporte. La inscripción de equipos sigue abierta en la UNI.

El equipo

El tenis de mesa es un deporte relativamente barato, pues aparte de la mesa, que es de una adquisición única, se pueden conseguir raquetas y pelotitas a precios favorables. Los principiantes pueden conseguir su equipo en las principales tiendas de accesorios deportivos del país, y se recomienda que su primera raqueta ronde los US$30 o US$40.

 

19 siglo en el que nace el “ping-pong”, en el Reino Unido.

 

40 dólares es el valor de una buena raqueta para principiantes.