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María José Urbina es una chavala de 20 años que estudia Diseño Gráfico en la Upoli, le gusta dibujar, pintar, escribir y hacer rap femenino con su amiga “Mafe”. En la escena del hip hop de Nicaragua, le conocen por su ‘tag’: Majo.

Este año fue la ganadora de “Hall of Fame”, un evento en el que compitió con otros grafiteros que tenían que pintar un arte alusivo a la mujer en el Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano, CCNN.

¿Cómo fue que te interesaste por el grafiti?

Yo lo miraba en las calles y en bocetos de algunos amigos. A mí también me gustaba hacerlo en bocetos, pero nunca me lanzaba a hacerlo en muro y quería experimentarlo, quería hacerlo en una pared, sin importar cómo me quedara.

¿Cuándo y cómo fue que iniciaste a hacerlo en muros?

Fue hace tres años, en la universidad un amigo me aconsejaba cómo agarrar la lata y otras técnicas para hacer un grafiti; él me ayudó en mi primera pieza, la primera vez fue espantosa, como la primera vez que hacés cualquier cosa… Y ahora que lo veo, me da risa; aunque me quedó bien pues, pero no fue una gran cosa.

¿Qué hiciste para mejorar tu técnica?

Yo tenía bastantes bocetos y varios amigos que saben de grafiti, me decían cómo lo podía mejorar, los colores, y cómo se vería en un muro. El primer año fue como el más intenso; por el rigio, yo sentía que quería ir mejorando en cada una de mis piezas y perfeccionarme en eso que me gusta.

¿Qué caracteriza a tu grafiti?

Lo típico que hago es mi 'tag' que es “Majo”, de cuatro letras. Cada grafitero se especializa en diferentes tipos de cosas: hay quienes hacen letras, otros que hacen caracteres que son los muñequitos o dibujos... A mí me gustan bastante las letras, y de vez en cuando le meto un carácter.

¿Dónde se pueden ver tus artes?

Por lo general pinto en las calles. Si se trata de eventos, he pintado en el “Hall of Fame” de Cultura Quilombo y del CCNN, en el Uruk Kalli en un evento organizado por un amigo y en Urbanica.

Resultaste ganadora en el “Hall of Fame”, ¿de qué se trata?

Hice una producción, así se le dice al grafiti cuando tiene una temática. Este año era un evento sobre la mujer, entonces hice una muñequita; el año pasado quedé en segundo lugar.

Cuando pintás en las calles, ¿cómo es el asunto con los permisos?

Es complicado, a la mayoría de la gente no le gusta el grafiti, por el estereotipo que se tiene de que los grafiteros son unos vagos, que no tienen nada que hacer, que mejor busquen como estudiar… Cuando pedimos permiso, decimos que vamos a hacer un arte y enseñamos el boceto para que estén consciente de lo que se va hacer, que no es cualquier vulgaridad.

¿Qué significa el grafiti para vos?

Es mi forma de expresar lo que me gusta; aunque muchos me digan que no lo debo hacer porque soy mujer, y que andar en las calles se ve feo, no me importa, no lo voy a dejar a pesar de las críticas.

Cuando estoy pintando un grafiti, siento que me llena; cuando lo termino, me da satisfacción; es algo que no sé cómo explicarlo, es como cuando estas escuchando una canción y sentís que te llena.

Hay pocas mujeres que pintan grafiti, ¿por qué será?

Pintar un grafiti no es económico, mínimo tenés que recoger 150 pesos para hacerlo. Ellas mínimo han tenido sus propios problemas, y se han dejado llevar por eso; pero en la escena del hip hop, acá somos como tres que lo estamos haciendo, las demás se han apartado.

¿La escena del hip hop?

Se compone de cuatro elementos: el graffitero, el DJ, el rapero y el B-Boy; es una escena bien grande y siento que cada año se va ampliando a más jóvenes, ya sea que bailen ‘break’, les guste pintar o que quieran hacer rap.

¿Tenés algún plan a futuro?

Pienso seguir pintando, rapeando y seguir yendo a eventos. Estoy esperando con ansias el evento “Diriamba Libre”, este domingo, donde yo voy a estar pintando, y junto a “Mafe”, vamos a estar cantando también.