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Gran parte de su vida la dedica a la música, con 21 años, Zuriel Bermúdez Cisne se ha dado a conocer en las principales orquestas del país y su violín también ha sido escuchado en escenarios extranjeros.

Zuriel nació en el seno de una familia de músicos. Su papá, César Bermúdez, es director de la banda principal de la Alcaldía de Managua y de la Orquesta Sinfónica Juvenil Rubén Darío; su mamá, Socorro Cisne, toca el chelo y es docente de canto en el Conservatorio de Música de la Upoli.

Sin embargo, Zuriel no atribuye exclusivamente su éxito a sus papás, sino que cree que la clave está en la dedicación, y por supuesto, “un poco de suerte”.

¿Cómo iniciaste en la música?

De pequeño jugaba con las partituras de mi papá, así que un día él decidió enseñarme a tocar un poco de piano, y así comenzó el amor por la música. También mi mamá tocaba chelo y me gustaba ese instrumento, pero como no había chelos para niños, ella me dijo: ‘mirá, aquí está el violín’, y empecé a estudiarlo.

¿Por qué te decidiste por el violín en vez del piano?

Cuando comencé a estudiar piano tenía 6 años, y el violín a los 9 años. Seguí durante unos años tocando violín y piano, pero el violín es un instrumento muy celoso, y requiere de mucho estudio; me tuve que decidir, y lo escogí. Ahora solo por ‘hobbies’ práctico piano en la casa.

¿Qué significado tiene el violín para vos?

El violín es como el medio con el que yo puedo proyectar mis sentimientos, lo que estoy sintiendo en el momento. Yo puedo agarrar el violín y, según mi estado de ánimo, sé que va a sonar de esa manera.

¿De qué manera te has dado a conocer como violinista?

Un día mi papá me dijo que había alguien interesado, que si yo podía tocar en una actividad y si quería probar con la Camerata Bach. (Y como) siempre los había escuchado y había ido a sus conciertos, (entonces) probé (tocar con ellos). Tenía 17 años cuando fue eso, entonces toqué, me invitaron, me encantó, y les gustó mi trabajo. Desde entonces toco con ellos.

Y en el lado del Conservatorio (de Música de la Upoli), cuando comencé mis prácticas de música me abrió un poco más el campo del trabajo, pues contacté con otras agrupaciones. Luego de eso, ha venido la internacionalización de mi carrera.

¿Cómo ha sido esa internacionalización?

En junio pasado, estuve con un proyecto que se llama Global Leaders, que es un proyecto de la OEA; apliqué y me seleccionaron. Somos 35 personas del continente americano que recibimos cursos por Skype todas las semanas, y nos envían a hacer misiones, así que estoy proyectando mi talento fuera del país. También he estado en la Orquesta de las Américas: Música transformando vidas, que es una orquesta que año con año, desde 2002, realiza una gira de verano, hacen una convocatoria para hacer audiciones vía YouTube; uno sube el vídeo con ciertos extractos musicales y son hasta más de 1,000 personas adicionando por 80 cupos. Llevo dos años seguidos representando a Nicaragua.

¿Y qué se hace dentro de esa orquesta?

Nos reunimos en un país determinado, el año pasado fue en Panamá, este fue en República Dominicana y comenzamos una gira durante mes y medio por ciertos países del continente americano dando conciertos… No solo es hacer música sino impulsar programas de paz, la música transformando vidas, haciendo de la música un instrumento para sacar a los niños de las calles, las pandillas y cosas así.

Este año también clasificaste para la Orquesta Juvenil Centroamericana, OJCA, ¿de qué trata?

Estuve en la inauguración de esa orquesta en Costa Rica en 2009, volví a participar en 2010 y 2011 en Guatemala; por la Orquesta de las Américas no había vuelvo a aplicar, pero como este año la OJCA tiene sede en Nicaragua, quise audicionar y volví a clasificar. Estoy emocionado porque es en el país, y quiero que haya una buena impresión para toda la gente que viene del exterior.

¿Tenés algún sueño por cumplir?

Estoy preparándome para ver si el próximo año puedo audicionar para terminar la carrera de violín en otro país. Pienso seguir audicionando para la Orquesta de las Américas y crear una orquesta infantil, que sería con el apoyo del Teatro Nacional Rubén Darío.

 

9 AÑOS de edad tenía cuando se apasionó por este instrumento de cuatro cuerdas.

 

Todo un maestro

Zuriel Bermúdez Cisne

EDAD: 21 AÑOS

PROFESIÓN: violinista.

 

Es graduado del Conservatorio de Música de la Upoli de un Técnico Medio en Violín, que es lo máximo a lo que se puede aspirar aquí en Nicaragua; ahora es profesor ahí mismo. También toca con la Camerata Bach y es el concertino de la Orquesta Juvenil Sinfónica Rubén Darío.