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A una velocidad de 8 nudos, los barcos “Gustavo Orozco” e “Hilario Sánchez”, zarpan todos los domingos del muelle de Granada para recorrer un hermoso paisaje conformado por escenarios volcánicos, islas y archipiélagos encallados en el lago Cocibolca.

La travesía se realiza a bordo de los “Cruceros Familiares”, que impulsa la Empresa Portuaria Nacional, EPN. Se trata de una alternativa sana de recreación para niños y adultos.

El administrador del puerto Lacustre, Fernando Jarquín, comenta que la iniciativa surgió del interés por reunir a las familias, además para darle un impulso al turismo local.

“Los cruceros se realizan todos los domingos en dos horarios; once de la mañana y tres de la tarde, cada recorrido dura dos horas. En el trayecto vamos bordeando las isletas de tal forma que podamos disfrutar del paisaje que tenemos”, describe Jarquín.

TRAVESÍA

La gira parte del muelle, localizado al final de calle La Calzada, y se dirige al astillero El Diamante, donde los tripulantes pueden conocer acerca de este sitio que en la década de los 80 vio nacer varias embarcaciones, entre ellas precisamente el “Gustavo Orozco” y el “Hilario Sánchez”.

Ahora, el lugar es utilizado para la reparación de los barcos y la construcción de dragas que se emplean en la limpieza del río San Juan. Tras una breve parada aquí, los barcos se dirigen a la isla San Pablo construida en 1784, la cual constituye el tercer punto de la resistencia militar diseñada para evitar el paso de los invasores a la ciudad de Granada.

Se trata de un pequeño castillo construido de piedra y ladrillo cuarterón, con dos escaleras a los lados que permiten subir a una pequeña azotea, desde la que se disfruta de una maravillosa vista al lago. En esta isla, el turista tiene 25 minutos para conocer más de su fascinante historia.

En estos cruceros hay comida típica y bebidas a precios accesibles. El payaso “Parlantín” se encarga de ponerle más diversión al paseo. “El show incluye presentaciones de Juan Gabriel y de otros artistas. Hacemos magia, malabarismo, hay piñatas, concursos de bailes y premios para el público”, detalla el bufón.

TURISTAS ENCANTADOS

La nicaragüense Aracely Acuña tenía siete años de vivir en el extranjero, pero este enero lo aprovechó para venir a visitar a su familia y dar un paseo en los cruceros. “Tengo 20 años de residir en los Estados Unidos, ya necesitaba ver a mis familiares y pasarla bien con ellos. Estos cruceros están muy buenos. Hay mucha diversión”, afirma.

El granadino Roberto de la Rocha también se dio un “respiro” y en compañía de su esposa, su hijo y su primo se aventuró en las embarcaciones. “Además de pasear, conocemos estos lugares que tienen mucha historia”, manifiesta.

2 horas para andar por el Cocibolca y las isletas.

50 córdobas es el costo para los niños y C$ 100 para los adultos.

300 personas es la capacidad de cada barco.