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José Alfredo Jiménez tiene nombre de cantante y alma de poeta. A sus escasos 19 años ha decidido abrirse al público, al que este viernes le entregará su ópera prima.

Empezó a escribir a los nueve años sin tener conciencia de que “era algo”, según define, sino que consideraba que era divertido. Sus primeras letras fueron cuentos y los poemas llegaron hasta después.

“Me hechizaba que los personajes eran representaciones de alguien, me emociona recordar esos cuentos, que de hecho se perdieron. Algunos se escribieron con mucho dolor”, asegura.

En secundaria dio visos de su atracción por las humanidades, participó en concursos de oratoria, de escritura e incluso estuvo fuera del país compitiendo y ganó un concurso de debates en Harvard. Actualmente estudia comunicación, habla inglés e italiano, además pretende terminar sus estudios de francés.

¿Cómo te definís?

Soy un hombre bastante meditabundo. Estoy entre un triste queriendo ser alegre y un alegre queriendo ser triste, quién sabe por qué. Como decía Benedetti, hay algo de tristeza en los momentos más alegres de mi vida. Y en mi vida también hay alegría en los momentos tristes. Soy esa combinación entre opuestos.

¿Qué te motivó a dar el primer paso para publicar este tu primer libro?

Es difícil. El inicio de cualquier proyecto que emprendamos es lo más duro. En realidad me preparé mucho, tardé dos años en publicarlo, no porque haya pasado todo ese tiempo escribiéndolo, sino porque sentía que tenía que prepararme más, porque pensaba que para poder publicar algo tenía primero que cultivar mi mente, lo cual me permitiría aportar algo a la sociedad.  Cada uno de mis poemas tiene un mensaje. Algunos de mis cuentos parecen oscuros, pero en realidad al final tienen un mensaje. En algunos pongo el dedo en el renglón acerca de que la vida no es color de rosa, pero hay que seguirla viviendo, porque es una montaña rusa.

Yo siento que he vivido, porque he reído, he pasado penas, me he caído y me he levantado, en mi corta vida he hecho mucho.

¿Qué cosas has hecho entre esas que te hacen sentir vivo?

Hubo un tiempo que no estuve en mi casa, otro tiempo no estudiaba, lo dejé de hacer porque sentía que no estaba donde debía estar, sentía que no estaba en la carrera correcta y que no era propiamente lo que quería.  Este libro me permitió saber lo que quería y saber quién soy. A veces no importa cuántos años tenemos para estar en el lugar que no es el que deseamos. Hay gente que pasa mucho tiempo en trabajos que no son lo que quieren. A veces esas insatisfacciones nos frustran.

¿Por qué titulaste tu libro “Incertidumbre”?

Porque era la búsqueda de Dios, de saber por qué estoy en esta vida, no era buscar una respuesta de cajón, típica, de esas que nos dan de manera automática, sino algo más profundo y este ejercicio me permitió saber que en la vida no todo se puede responder.

¿Cuál es la estructura de tu libro?

Está compuesto por 50 poemas y 13 cuentos. Me gusta que sea un libro variado, en el que fácilmente se advierte un contraste entre los cuentos que escribí bastante joven y los que he escrito en mi etapa de mayor madurez, se nota la diferencia de perspectivas.

Yo me siento influenciado por el dolor de los demás, es triste ver a los niños de la calle porque siento que somos culpables todos.

Reflejo en parte qué es el matrimonio para mí, aunque yo no esté casado, he visto a mis padres con quienes he aprendido de que estar casado implica perseverar y darse cuenta que el amor es una decisión, no un fuego que se enciende y de pronto se apaga, eso es solo atracción.

¿Cuándo presentás el libro?

Este viernes 9 de diciembre a las 6:30 de la tarde en Literato, Los Robles.