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De pequeña, Patricia Pérez, solo soñaba con ser modelo, tener su propia empresa también estaba en sus planes, pero diez años delante de su línea de tiempo, jamás se imaginó, que a los 28 años sería cofundadora de un estudio de comunicación creativa y desarrollo de marcas.

Su historia de emprendedurismo inició hace dos años, similar a la de muchos jóvenes en el país, a raíz de un fracaso, uno al que ella misma considera como “el mejor”.
“Después de que me corrieron de mi último trabajo, recuerdo estar acostada en mi cuarto viendo tele cuando sonó mi celular. Era Yassir Chavarría, (a quien solo conocía por medio de redes sociales) para ofrecerme trabajo en un proyecto nuevo que estaba elaborando con su hermano Bent.

A medida que me comentaba más sobre los planes me llamó mucho la atención y le pedí que me considerara como posible socia y así fue”, apunta.

A partir de ahí, lo demás es historia, una llena de mucho esfuerzo, paciencia, coraje y experiencia.

¿Qué te motivo a emprender?

Siempre pensé que si en algún momento tomaba la decisión de emprender lo haría después de mis 40 años. Nunca estuvo en mis planes comenzar una empresa a los 26 años, sin embargo tuve la suerte de encontrarme con socios que son profesionales muy capaces y con habilidades que yo no tengo. Esto nos motivó a complementar los talentos y formar un equipo completo.
Es verdad que ¿“el que no emprende es porque no quiere”?
Yo no creo que todos estemos hechos para emprender y no es que no todos tengamos las habilidades sino que hay personas que no les gusta tener esa responsabilidad y está bien. En la selva de las empresas debemos de haber leones, venados y serpientes para que todo funcione. No solamente pueden haber leones.

¿Es el crear plazas laborales, una de las satisfacciones más grandes que conlleva emprender?

Definitivamente. Pero más allá de saber que estamos creando oportunidades me satisface ver cómo crecemos juntos. Nosotros trabajamos con talento joven y es lindo ver cómo con el tiempo desarrollan sus habilidades, se complementan con las mías y yo me puedo alimentar de sus nuevas ideas.

Mi mayor orgullo como “jefa” sería que al momento que mis cachorros se tengan que ir, se vayan pensando que aprendieron mucho y con la seguridad de que son bienvenidos como parte de nuestra familia”.

Fundaste con tus socios Origami, ¿qué servicios ofrecen?

Creamos contenido de calidad que se alinea con los intereses de los clientes potenciales de cada empresa a través de cuatro servicios: Comunicación estratégica digital, Inbound Marketing, Creatividad Integrada y el Estudio audiovisual.

¿Nos podés compartir algunas cifras de tu empresa (clientes, usuarios…)?

Tenemos 32 clientes fijos, algunos con comunidades de más de 120 mil seguidores, 4 campañas sociales y varios proyectos de “branding” (marca). Somos 25 cachorritos en total.

Origami es una empresa próspera, pero si volvieras a empezar, ¿cambiarías algo?

No me gustaría cambiar nada porque de todos los tropiezos hemos aprendido. Estoy orgullosa de todo lo que hemos logrado hasta ahora.

Además del branding y el marketing, ¿qué otras áreas te apasionan?

Me apasiona la comunicación. Tener espacios como las redes sociales o la televisión donde se nos permita compartir. En nuestro trabajo tenemos la oportunidad de llegar a muchas personas a través de las redes sociales de nuestros clientes y es para nosotros una gran responsabilidad utilizarlas de manera positiva. Dejarle saber al cliente que además de crear contenido para ingresar a su marca en la vida de las personas también la podemos usar para educar y apoyar a su comunidad en línea. Ese privilegio es mi pasión.

También tenés un blog, ¿qué contenido compartís en este espacio?

Es un blog personal. Publico muy poco, cada dos meses. Generalmente lo hago sobre mi bebé (Origami) y mis tropiezos intentando construir empresa, pero también he hablado sobre feminismo y mi vida matrimonial que también son parte importante de mi vida.

Uno de tus post lo titulaste “La mala jefa”, ¿en qué momento te consideraste o te consideraron de ese modo?

Ese blog post lo escribí un día que estaba muy frustrada por la rotación de personal. Me sentía culpable de que eso pasara porque percibía que era mi culpa no encontrar al equipo adecuado y exigirle mucho a mis compañeros. Definitivamente hay gente que ha dicho que soy mala jefa y creo que en su momento tuvieron razón. He ido aprendiendo y superando muchas de mis frustraciones liderando a mi equipo y creo que he mejorado.

Hoy por hoy puedo decirte que tengo un equipo excelente, me siento orgullosa de saber que confían en mí y son leales a nuestra marca. Tener la responsabilidad de ser mentora de tanta gente era algo para lo que no estaba lista. Mi mayor orgullo como “jefa” sería que al momento que mis cachorros se tengan que ir, se vayan pensando que aprendieron mucho y con la seguridad de que son bienvenidos como parte de nuestra familia.

Para vos, ¿en qué consiste el éxito?

El éxito, al igual que la felicidad, es relativo. Recuerdo haberme burlado en secreto de amigas que renunciaron a sus carreras laborales por formar una familia, en ese momento no lo entendía. Tuve que luchar contra mi percepción que rechazaba mi propio éxito. Tuve que aprender a reconocer y decir en voz alta y con orgullo todo eso por lo que he trabajado para finalmente satisfacer mis expectativas.

¿Cuáles son las tendencias en redes sociales que has incorporado en tu empresa?

Nosotros hemos utilizado la metodología de inbound marketing a nuestra empresa. Eso significa que creamos contenido para atraer a las personas que queremos que nos conozcan. Publicando en nuestras redes nuestra cultura organizacional, el talento de nuestro equipo y algunos casos hemos logrado que todos nuestros clientes se nos hayan acercado.

De pequeñas todas nos planteamos sueños y metas, ¿cuántos de estos has logrado cumplir, y cuáles te faltan?

De pequeña yo solo quería ser modelo (ríe). Nada de lo que ha pasado en los últimos dos años con Origami fue de la manera en lo que lo planee, ha sido mejor que eso. Uno de mis sueños que no he logrado cumplir es de estudiar en Miami Ad School, este año quería entrar en su bootcamp de social media, pero no abrieron el curso. Así es que espero que el próximo año pueda cumplir ese sueño. Ser madre es otra de las cosas que siempre he añorado y me he preguntado si voy a poder lograr el balance entre trabajo y familia. Esperemos también que pronto lo pueda descubrir, les estaré contando en mi blog.