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Construir casitas de muñecas en miniaturas, como un pasatiempo para entretener a sus dos nietas, se convirtió en un negocio fructífero para Karen Martínez Rocha, de origen chinandegano. 

Aprovechando trozos de madera, cáscaras de coco, botellas de yogur, maquillaje, tapas de envases de plástico, hojas secas y piedras, que para unos pueden ser un obstáculo, para Martínez es una fuente de creatividad y fortaleza con lo que experimenta en la transformación de objetos a obras de arte. Como el poroplás que se convierte  en una roca, ladrillos o cactus. 

 “Encontré mi pasión. Lo disfruto. Quisiera que el día tuviera 40 horas. No hay excusas para crear e inventar, aunque no tengás recursos económicos”, reflexiona Martínez, quien también es apasionada por la lectura y poesía. 

En un principio, cucharas, rallador, vasos, portacandelas sirvieron como molde. Ahora, la chinandegana cuenta con sus propias herramientas para crear carretas tradicionales, plantas, pozos artesanales, cocinas estilo campesino y su mayor reto, la recreación de la ciudad de Belén. 

“Nada es inerte. Todo tiene energía. Mi familia y hasta las piedras me ayudan a inspirarme. Solo veo motivos para seguir y ninguno para detenerme. Hasta la canela y el achiote uso como colorante”, comenta Martínez. 

El tiempo que dedica Karen a la creación  de las artesanías con un tamaño entre seis y diez pulgadas,  le hacen olvidar  hasta ver el reloj. “La naturaleza y las grietas en las paredes me inspiran. El secreto es acercarse a lo real de los objetos. Me inspiro tanto que pasan las horas y no me doy cuenta. La pasión que despierta en mí, me hace pintar y crear hasta lo que no me parecía fácil”, cuenta Martínez. 

La también escritora quiere compartir sus conocimientos en el taller de creación de artesanías con material reciclado, este está abierto al público por lo que la pueden contactar al número 8591-2152.

“Crear tu propio mundo en miniatura a bajo costo tiene ganancias millonarias. Ver las piezas terminadas con texturas y colores llamativos, recompensa y da paz”, finaliza Martínez.