•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

“Réquiem a una ciudad muerta”, sugestivo nombre con el que fue bautizado el poema homenaje a Managua, a solo ocho días del terremoto del 72. Inigualable obra del periodista Pedro Rafael Gutiérrez, fallecido hace unos años en Costa Rica, que reflejó vivamente el enorme vacío que nos dejaba en nuestras mentes y en nuestros corazones, el quedarnos sin la ciudad encanto, La Novia del Xolotlán, que emergía y florecía de forma vigorosa ante el reto del progreso de esos dorados años.

40 años después del terremoto de ManaguaEste precioso poema cobró vida en la extraordinaria e inigualable voz del locutor y empresario radial Fabio Gadea Mantilla, y fue grabado en precarias condiciones técnicas, producto de las mismas circunstancias del terremoto, pero con la dosis más que necesaria del real sentimiento en su máxima expresión, sin interpretaciones ni inflexiones preconcebidas que exige el carácter artístico.

Desde ese fatídico 23 de diciembre Managua sigue sangrando, no igual, pero casi como entonces. Después de tantos años, 40 para ser exactos, Managua ha vivido una serie de eventos caprichosos, poco serios y nada responsables, sobre su destino final dentro de una planificación adecuada y profesional de recuperar la ciudad en sí todo su esplendor, especialmente su carácter y estructura de una verdadera ciudad capital.

El terremoto le quitó gran parte de su estructura, pero no su corazón. No se sabe cuántos aniversarios más seguirán para que Managua tenga una condición real de ciudad capital.

Managua se erigía como la más bella, pujante y floreciente ciudad capital centroamericana. El disponer de un lago, lagunas, montañas y volcanes, citando unos pocos atributos de nuestras bellezas naturales, y el empuje de una sólida economía la ubicaba en envidiable posición del resto de las capitales del área.

Fuimos considerados “El Granero de Centroamérica” por nuestra alta producción de granos básicos. La solidez del córdoba, la envidiable mano de obra de nuestros obreros y artesanos… un distintivo especial sobresaliente respecto a otros del área, para referenciar circunstancias de “aquel bello entonces” que hoy duerme en nuestras mentes, con otros detalles cobijados y guardados en el cofre de los más bellos, especiales e íntimos recuerdos.

Así era Managua

Cada sobreviviente de aquella catástrofe tiene su historia que contar: era así Managua… sencilla, tierna, amorosa, cálida y romántica, La Novia del Xolotlán como acertadamente describiera Tino López Guerra, cantando a todo pulmón: “Yo se lo aseguro, no tiene rival, en América Central…”.

Pero ante la tragedia nuestro espíritu inclaudicable, esa picardía y espontaneidad tan propias de nuestra idiosincrasia no se hicieron esperar. Por todas partes aparecieron clásicos rótulos de ESTAMOS OPERANDO, aunque se tratara de un taller de mecánica o una vulcanizadora. Todos fuimos médicos, nos volvimos cirujanos… Todos anunciábamos que estábamos operando.

De igual manera, todos fuimos publicistas porque hicimos uso de uno de los medios más clásicos de la comunicación oral como es “el pregón”. Todos buscábamos cómo comunicar a los demás nuestros servicios, que ya estábamos en pie de guerra luchando contra y por la vida y las adversidades que esta nos deparaba.

Los cines y los mercados

Aferrándonos a esos recuerdos evocamos con nostalgia los cines de la desaparecida ciudad: Apolo, Pálace, América, Fénix, Alcázar (antes Salazar), González, Margot, Ruiz, Cine León, Tetel, María, Principal, Cine Blanco, El Cinito, Colón, Aguerri, Aladino, Bóer, Salinas, Rosario, Alameda, Managua, Luz, San Luis, México, Cabrera, Autocinema, Cinearte, Rex, Dorado, Trébol, Luciérnaga, Tropical, Darío...

¿Quién no recuerda el triunfo de Nicaragua 2x0 sobre Cuba en el 72? ¿Y las tremendas victorias del más grande atleta de Nicaragua, Alexis Argüello? ¿Recuerda su pelea con Royal Kabyashi, en Japón que nos despertó para verla en el Canal 6 a las 4 de la mañana?

¿Recuerda los mano a mano de los conjuntos juveniles en el González o en el gimnasio del Goyena, las radionovelas de la Mundial, el Show de Artistas de Luis Méndez y Gustavo Latino en el Canal 6, o las huelgas del Goyena apoyando todo movimiento social?

Los mercados tradicionales fueron el Central y el San Miguel. No se sabía dónde empezaba el uno ni dónde terminaba el otro, e igualmente terminaron abrazados y consumidos por las llamas la misma madrugada del cataclismo.

Otros fueron el Mercado Oriental (hoy el más grande de Centroamérica), el Bóer, el Periférico y el mercadito de abajo, ubicado al noreste del Cementerio General.

Puntos de referencia

Puntos de referencia fueron hoteles, bancos, escuelas, edificios públicos y comercios de todo tipo como Carlos Cardenal, Jardín Central, Barbería Imperial, Centro Deportivo Juvenil, VAT 69, Banco de Londres, Colegio La Inmaculada, Banco Calley Dagnall, Bank Of American.

Farmacia 22-24, Vestex, sorbetería Lacmiel, La Hormiga de Oro, Tienda Alicia, Sala Evangélica, Hotel Reisel, Hotel Balmoral, Gran Hotel, Yans, Tabbag, José Benito Ramírez, Sucre Frech, Jorge del Carmen, Ismael Reyes, La Femina, Farmacia Managua.

Librería Bolívar, Banco Nacional, Canal 6, Diario Novedades, Gambrinus, Club Internacional, Ferretería Lang, La Carioca, Sears, Banco Central, Banco de América, Farmacia Trébol. Compañía Automotriz, Capilla del Pedagógico, Centeno, Edificio Dreyfus, La Mecatera, E. Palazio, Supermercado Wong, Hospital del Seguro Social.

La Nacional de Comercio, La Inmobiliaria, Escuela Julieta Matamoros de Morán, Munich, Grolier, Palacio del Ayuntamiento, Palacio Nacional, Cafetería Eskimo. Discotecas como La Tortuga Morada, Sapo Triste y Linterna Verde; Club Managua, Palacio de Comunicaciones, Zacarías Guerra, Juzgados del Trébol, Hotel Nicaragua y muchos más.

Las direcciones

Imposible olvidar referencias como: de la Casa del Catecismo una cuadra arriba; de Los Balcanes al lago; del portón del Goyena una cuadra al sur; de la pulpería El Infierno media arriba; por donde Papúm; del Gato Abraham dos cuadras abajo, del Arbolito media al lago; del Cine Blanco para arribita; de la Copa Blanca dos cuadras abajo; de La Caimana para arriba; por los billares del Río Escondido; del Darío media al sur; de la P del H hacia el lago; contiguo a Tapicería Traña; de La Inmaculada tres cuadras abajo; de la farmacia Villavicencio hacia abajo, por la panadería El Colmado; de la Mundial para arriba; del Loyola dos cuadras al lago, y así por el estilo, imprimiéndole un toque muy propio a nuestras direcciones con referencias muy clásicas.

Actualmente nuestros brazos están abiertos a la conquista de la industria sin chimeneas a como se estila llamar al desarrollo de la industria del turismo, pero no bastan nuestras bellezas naturales si no tenemos una ciudad capital que no sea nada más que un eje administrativo de la cosa pública.

Se requiere tener una ciudad capital con visión de futuro, previendo no solo los elementos señalados, también otros requieren de su vital atención.

“Tú resucitarás de entre las piedras…” seguirá posiblemente siendo la expresión melancólica y esperanzada, no solo del autor de este bello poema, quizás también lo sea de las nuevas generaciones que no conocieron la vieja Managua, y que a su vez dichosamente no vivieron la noche trágica del terremoto del 72, pero que quizás ansían conocer y saber lo que significa vivir en una verdadera y moderna ciudad capital.

Un legado musical insuperable

¿Recuerdan Los Rockets de Ricardo Palma, con Adán Torres (compositor de “Almohada”, la que hiciera todo un éxito José José), con Armando Paladino, Octavio Borge, Emilio Ortega y René “El Chapo” Domínguez?

Así encontramos a Los Hellions, con Roberto Montalbán y Milton Martínez; Nicolás Vargas y Moisés Urbina en Los Clarks; los chinos Quant con Ricardo Rizo en Los Raiders, los chinitos Wong y Omar Martínez con Los Shakers.

Los Black Demons y Ventura Amador; “El Gordo” Beto y Román Cerpas en Los Bad Boys; Lino y Uriel García, Polidecto Correa y “Maquillaje” con Los Music Masters.

Elías Cárcamo y Manuel Antonio Orozco con Los Bárbaros; Simeón, Orlando y Sergio Cortez con Los Hermanos Cortez; Armando y Roberto Navas con Manuel Barcia y Los Rollings; Larry Hurtado y Los SM-70.

Los Bwana con Danilo Amador, y Salvador “Chava” Fernández; Los Blue Angels con Alejandro Moncada y Francisco Javier Martínez; Los Ramblers de los hermanos Ibarra.

Los Duros, Los Athomos, Los Buitres, Los Espectros, de William Malespín, compositor de “El tema de William”, con el que se dieran a conocer Los Rockets.

Javier Martínez con Los Signos del Zodíaco; Los Fermons, Grupo 4, Los Diplomáticos, Los Bitters, Los Juveniles; Los Dioses del Fuego, Los Panzers y muchos otros marcaron una época.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus