• San Juan del Sur, Rivas, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

San Juan del Sur tiene una población de 23 mil habitantes, que en temporada normal aumenta a 30 mil personas, pero durante la Semana Santa, la ciudad recibe hasta 80 mil veraneantes cada día

El sol rojizo del atardecer hundiéndose en el horizonte resalta las siluetas de los barcos y botes de los pescadores, que se confunden entre lujosos yates de turistas nacionales y extranjeros anclados en la bahía, mientras en la costa los visitantes disfrutan del espectáculo desde las bancas del bulevar, corredores y balcones de las casas o degustando lo mejor de la gastronomía del mar ofrecida por restaurantes locales ubicados a pocos metros del suave oleaje.

Así es San Juan del Sur, la Ciudad-Puerto del Pacífico de Nicaragua que de día llama al visitante a la costa para que disfrute de sus heladas aguas a lo largo de sus tres kilómetros de playas de finas arenas; y de noche le invita a alegres fiestas y tertulias en bares, discotecas y otros centros de diversión.

Ubicado a 143 kilómetros de la capital, Managua, San Juan del Sur se convirtió desde hace varios años en la meca del turismo de Sol y Playa de Nicaragua, por su belleza natural, el empeño de su gente y su rica y fascinante historia.

Descubierta por españoles
San Juan del Sur salta a la historia desde que en 1523 el navegante español Andrés Niño, por encargo de la corona española descubrió la bahía cuando intentó encontrar el estrecho dudoso o desaguadero del Mar Dulce, como ellos llamaban al Lago Cocibolca, para explorar la posibilidad de encontrar una vía de comunicación entre los mares del Norte (Atlántico) y del Sur (Pacífico), a través de Nicaragua.

Pero fue durante la llamada fiebre del oro, en California, Estados Unidos, entre 1848 y 1855, cuando la pequeña comunidad de pescadores de la bahía tomó notoriedad mundial, al convertirse en el punto de salida hacia la costa Oeste americana, de miles de buscadores de oro, comerciantes, banqueros, periodistas y aventureros que no quisieron arriesgarse en las caravanas que hacían el viaje por territorios ocupados por aguerridas tribus a lo largo del camino al Oeste norteamericano. Además, se ahorraban más tiempo haciendo la travesía por Nicaragua, que por el istmo de Panamá.

Fue el tiempo en que funcionó la Compañía del Tránsito, encargada de trasladar en buques de vapor a través del río San Juan y el Lago de Nicaragua a miles de pasajeros que buscaban las pepitas amarillas que les prometían grandes riquezas.

Los navíos entraban por el río San Juan, cruzaban el Lago Cocibolca, llegaban a La Virgen y allí tomaban mulas o diligencias para alcanzar la costa de San Juan del Sur.

Se considera que durante el tiempo que funcionó la Compañía del Tránsito pasaron por San Juan del Sur más de 100 mil pasajeros, entre ellos personalidades como el naturista Thomas Belt, el diplomático norteamericano Ephraim George Squier y el escritor Mark Twain. La historia también registra el paso por esta bahía del filibustero William Walker durante su incursión militar en el sur de Nicaragua.

El poblado de San Juan del Sur fue elevado al rango de ciudad en 1851.

Brotan los negocios
A pesar del desarrollo que la ciudad ha alcanzado en los últimos años, San Juan del Sur sigue siendo una comunidad de pescadores que conserva costumbres propias, como la del vendedor de leche en pichinga que recorre las calles por las mañanas, la compra de pescado fresco en la propia panga del pescador recién llegado de altamar, las ventas de fritanga en las aceras de las casas y los pasos presurosos de los feligreses católicos al último repique de las campanas de la iglesia.

Sin embargo, la llegada constante de turistas de todo el mundo ha motivado el surgimiento de pequeños negocios familiares, que han convertido viviendas en acogedores albergues, tiendas de artesanías, comedores, cibercafés, pulperías, bares, guías, escuelas de español y otras actividades de atención al turista.

Esta pequeña Ciudad-Puerto, además de su extensa playa y las lomas que la rodean, ofrece al visitante una variedad de servicios que garantizan la estadía de acuerdo con el presupuesto de cada quien.

Existen 36 alojamientos, entre hoteles de lujo con piscina, aire acondicionado y vista al mar, y pequeños y medianos hospedajes. Para comer, el turista puede elegir entre 140 lugares, que van desde restaurantes, comedores, pizzerías y cafeterías, hasta fritangas.

Un sitio de referencia es el Hotel Victoriano, que conserva el esplendor de la arquitectura victoriana labrada en roble, en su original estilo inglés del siglo XIX.

En comidas y delicias del mar, el restaurante El Timón es ya una tradición.

La patrona de los pescadores
Entre música y amena conversación, de esos lugares parten todos los días grupos de jóvenes, de diversas nacionalidades, rumbo a playas vecinas donde las olas favorecen la práctica del Surf. Otros surcan las copas de los árboles en el Canopy más largo que existe en Nicaragua (2.5 km), instalado en las afueras de la ciudad.

Para quienes prefieren la adrenalina, existen los acantilados, desde donde se practica uno de los deportes extremos en crecimiento, el salto en caída libre o Rapel. Si se busca la calma y el sosiego, nada mejor que alquilar un caballo para un tour por la playa o las montañas vecinas.

Otras actividades disponibles son la pesca deportiva, el buceo, paseos en bote y durante la temporada de arribada de tortugas, visitas guiadas al Refugio de Vida Silvestre La Flor, donde se puede observar la llegada de miles de tortugas Paslama a depositar sus huevos en la misma playa donde nacieron.

En la costa, por solo 35 dólares la hora, pescadores como Ernesto Sánchez hacen un tour a pequeños grupos de visitantes. Otros ofrecen sus embarcaciones para ir a observar ballenas y delfines en verano.

Un atractivo inevitable de visitar es la monumental imagen del Jesús de la Misericordia, instalado en la cima de una montaña al norte de la bahía, desde la que se aprecia la ciudad-puerto y sus alrededores.

Colorida y original resulta para los visitantes nacionales y extranjeros la celebración, cada 16 de julio, del día de la Virgen del Carmen, patrona de los pescadores, quienes para agradecer la protección divina realizan una procesión que recorre las calles de la ciudad y finaliza con una romería en el mar, desde la playa El Coco hasta Marsella, donde participan todos los pescadores con sus barcos y botes de trabajo.

Al finalizar el día, la ciudad ofrece diversas actividades nocturnas, como el paseo por el malecón, una cena romántica en uno de los restaurantes a la orilla de la costa, charlar alrededor de una cerveza helada, bailar hasta el amanecer en una discoteca o platicar y cantar con los amigos alrededor de una fogata en la playa.

No solo las bellezas naturales atraen a los visitantes a San Juan del Sur, sino el calor humano. Sarah Maude, joven estudiante de turismo de Quebec y su amigo Francis Gauthier, dicen que la playa, el sol y la gente son lo mejor de Nicaragua.

Randall Granja, coordinador de la Cámara Nacional de Turismo local, informó que la ciudad tendrá pronto el Museo Ruta del Tránsito, que contará con una exposición de la Ruta del Oro, donde se expondrán objetos de esa época, entre ellos una réplica de las diligencias haladas por mulas.

Nuevas inversiones inmobiliarias
Junto al desarrollo de la actividad turística, cada día surgen nuevas inversiones, como el condominio La Talanguera, un complejo de viviendas construido en el área residencial más exclusiva de San Juan del Sur que incluye 50 lujosos apartamentos en tres edificios con instalaciones comunes de Casa Club, bar, restaurante, piscina y jacuzzi, frente a la playa.

En las afueras de la ciudad y a lo largo de las costas vecinas, nuevos proyectos de viviendas de verano se construyen, en algunos casos con inversiones extranjeras.

San Juan del Sur ya no es un punto de salida hacia el Norte de América. Ahora es el punto de llegada a la meca del turismo en Nicaragua, las playas del Sur.

Cómo llegar
Del Mercado Roberto Huembes, en Managua, salen con intervalos de una hora, desde las 6:00 de la mañana hasta las 5:30 de la tarde, los buses hacia San Juan del Sur. El costo del pasaje oscila entre 65 y 70 córdobas. Si se viaja en vehículo propio, hay que tomar la Carretera Panamericana Sur, pasar la ciudad de Rivas y al llegar al empalme La Virgen, donde está la escultura de un viajero montado en una mula cargando un baúl, se dobla a la derecha. La Ciudad-Puerto está 20 kilómetros adelante.