•   Teustepe, Boaco, Nicaragua  |
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Teustepe, que en chorotega significa “El Lugar de los Dioses”, es un municipio del departamento de Boaco donde el turismo es incipiente, a pesar de contar con un lago artificial, en el cual se puede impulsar la pesca deportiva; con una altísima cascada apta para prácticas de rapel y de natación, y con misteriosas cuevas. La imagen corresponde al Salto de la Concepción.


Teustepe es una de esas ciudades que progresan a paso lento, pero seguro. Más bien pareciera como que no le interesa hacer cambios drásticos en su fisonomía urbana, sino que desea mantener ese aire de pueblo centenario, con sus viejas casas de taquezal, de adobe y de ladrillos de barro, fundido alrededor de su iglesia parroquial, que desde antes de que se empezara a construir en 1830, ya fungía como centro histórico de este lugar.

Sin embargo, en los últimos años los pobladores de esta ciudad han experimentado algunos avances que les han permitido una mejor comunicación con otros poblados, y han pasado de las pedregosas calles a limpias y encunetadas vías adoquinadas y alumbradas, un sistema de telecomunicaciones moderno, a través telefonía celular, y un progresivo desarrollo del comercio local, además de su ya sabida tradición de buenos agricultores y ganaderos, entre otros.

El antiguo poblado indígena de “Teotepec”, que traducido del chorotega significa “Pueblo o Lugar de los Dioses”, es ahora un municipio del departamento de Boaco, y se encuentra a 72 kilómetros de Managua, la capital de Nicaragua, sobre la carretera a El Rama.

Un municipio con potencial turístico

La ciudad de Teustepe está rodeada de bellezas naturales que la convierten en un atractivo de interés turístico para los visitantes nacionales y extranjeros, como el caso del sitio histórico Cerro de El Común, al sur del poblado, desde donde el general Augusto C. Sandino, con solo 30 de sus valientes soldados, se rebeló contra la intervención militar norteamericana en Nicaragua, en mayo de 1927.

Otro lugar de importancia en la visita a esta ciudad son las cuevas de Cuisirisna, ubicadas hacia el sur, frente al cerro de Ayoja. Estas cuevas, de origen natural, se cree que fueron utilizadas como santuario por los indígenas que se asentaron en la zona, para realizar rituales religiosos. Las conforma una oquedad en la parte baja de la montaña rocosa, donde dicen que pueden caber hasta un centenar de personas. A pesar de su atractivo turístico, este sitio actualmente se encuentra descuidado por la municipalidad.

A unos tres kilómetros del casco urbano se encuentran los medicinales baños conocidos como La Coca, donde existen dos amplias piscinas que reciben, a través de gruesas mangueras, agua caliente proveniente de una fuente termal que pasa bajo la propiedad.

La temperatura caliente de estas aguas que fluyen del centro de la tierra estimula la circulación sanguínea, y sus componentes minerales son beneficiosos para curar enfermedades de la piel, según comenta Diana Rodríguez. La entrada a este lugar solo cuesta C$10.00. Sobre la carretera Managua-Juigalpa también existe un complejo recreativo, Aguas Claras, que tiene como principal atractivo varias piscinas abastecidas con fuentes termales.

Salto de la Concepción

Saliendo de la ciudad y tomando la carretera adoquinada hacia San José de los Remates, se llega a la casa de don Rito Alvarado, que vive a la orilla del río conocido como Payas, donde en tiempos prehispánicos existió un asentamiento indígena chorotega que dejó grabadas en decenas de piedras y planchas rocosas del cauce natural, las huellas de su paso por este lugar, por eso a este lugar le llaman Piedra Pintada.

A lo largo del río, bosques y potreros vecinos, varios pobladores han encontrado piedras con dibujos y figuras de animales que existieron antes de la llegada de los conquistadores españoles.

Avanzando otros 4 kilómetros sobre el adoquinado, se llega al caserío de Cuyusine, donde se dobla hacia la derecha y se sigue otros 4 kilómetros sobre un camino de tierra, hasta llegar a la comunidad de La Concha, donde existe el salto de La Concepción, que se forma al caer las aguas del río Malacatoya desde un pequeño farallón rocoso de unos cuatro metros de altura.

Este lugar es ideal para bañarse y disfrutar bajo la sombra de los árboles que rodean el borde del río, aquí se forma una poza y sus aguas son heladas casi todo el año. Más abajo, el río se hace más ancho y seguro.

A esta cascada se puede llegar con facilidad, ya que la carretera es adoquinada, y la parte de tierra está bien acondicionada. El acceso al salto es libre.

Viajando hacia el Oeste, sobre una trocha de todo tiempo, se llega a la comunidad de Maderas Negras, distante unos 28 kilómetros. Allí se deja el vehículo y se puede tomar un caballo o alistar las botas para una caminata de 4 kilómetros sobre camino pedregoso para llegar a la comunidad de Acicala, por donde pasa el río El Barco.

Este río, que nace en las montañas de San José de los Remates, tiene un lecho rocoso, y al llegar a las inmediaciones de esta comunidad, su recorrido se corta abruptamente, y sus aguas caen verticalmente desde lo alto de un peñasco, creando el impresionante salto de Acicala, de unos 20 metros de altura por 40 de ancho y formando una profunda poza, muy visitada por los lugareños y por turistas extranjeros amantes del ecoturismo y deportes extremos. En su recorrido, este río pasa por el caserío La Empanada, y luego sus aguas caen al lago artificial de Las Canoas, donde se puede realizar pesca deportiva, paseos en bote y otras actividades recreativas.

Un santuario muy visitado

El mayor atractivo de la ciudad es su iglesia colonial, declarada santuario nacional en 1972, donde se realizan los oficios religiosos en honor a su patrona, Santa Rita de Casia, imagen muy venerada que llega a congregar hasta 15,000 personas en la procesión solemne que se realiza el 22 de mayo, durante sus fiestas patronales.

Durante estas fiestas, la población de Teustepe echa la casa por la ventana, pues además de las ceremonias religiosas, paralelamente se realizan corridas de toros bravos en la barrera, jugadas de gallo en el palenque, fiestas danzantes con grupos musicales, y venta de comida típica, como el tradicional marol, que es un plato hecho con masa de tortilla tiesa remojada, carne de res y especias, con su respectivo vaso de semilla de jícaro, la bebida propia del municipio.

La Judea callejera

A pesar de ser pequeño, Teustepe es una ciudad que cultiva el arte en grande gracias al trabajo que realiza el grupo cultural Teotepec, que desde hace 14 años promueve el teatro callejero, la danza, la pintura, la poesía y la música a través de talleres a jóvenes y adultos de forma gratuita.

Wilfredo Ordeñana, director del centro cultural, dijo que 80 jóvenes reciben clases los fines de semana en distintas disciplinas artísticas, y muchos de ellos desde hace 14 años forman el grupo de teatro que interpreta La Judea durante la Semana Santa. Aclaró que ellos no reciben apoyo económico de nadie, pero se financian con rifas y veladas artísticas en las calles, y con festivales culturales, donde cobran la entrada para costearse algunos gastos. Hasta este año, recibieron dos aportes de la Alcaldía, reconoció Ordeñana.

Frente a un arborizado parque con un quiosco, donde se ofrece bocadillos, la antigua parroquia de gruesas paredes recibe a los visitantes de este pintoresco pueblo boaqueño. En Teustepe no hay hoteles, solo existe un sitio de albergue en el casco urbano, el hostal Casa Aurora, que funciona en una de las casas coloniales más antiguas del poblado, frente a la esquina de parque municipal.

 

Cómo llegar

Desde Managua se puede viajar tomando un bus en la Terminal del Atlántico Sur (Mercado Mayoreo), que vaya directo a Teustepe, o uno que vaya a Juigalpa o a El Rama. Hay que bajarse en el kilómetro 70, allí hay taxis y caponeras para llevarle a la ciudad, distante 2 kilómetros.