•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un robusto árbol de guácimo que crece a la orilla del río da la bienvenida a los visitantes  que llegan de todo el mundo  a vivir una experiencia  inolvidable con la naturaleza en el hotel de montaña Guácimo Lodge, ubicado entre El Castillo y la Reserva Biológica Indio Maíz, en el borde izquierdo del caudaloso Río San Juan de Nicaragua.

Guácimo Lodge está conformado por un grupo de cabañas construidas al estilo de las casas de los nativos pobladores Rama, etnia que habita en las selvas vírgenes de la reserva y parte del litoral Atlántico de Nicaragua.

Lo que destaca de este complejo ecoturístico es la sencillez de sus habitaciones y la armonía con el entorno natural, ya que están construidas con maderas preciosas recuperadas de las zonas afectadas por el paso del Huracán Otto, que en noviembre de 2016 afectó parte de la Reserva Biológica.

Pequeñas habitaciones levantadas en troncos, techo de palma, piso de tablas y amplios ventanales abiertos a los cuatro lados, cubiertos por una malla de cedazo por donde circula libremente el aire, con una vista panorámica hacia el río, hacen de Guácimo Lodge un lugar ideal para desconectarse del mundo.

Cada cabaña tiene un pequeño porche con sillas  y hamacas  para descansar mientras se disfruta del paisaje y la vista a un buen  trecho del río. Dentro de la habitación, una confortable cama y un mosquitero blanco le dan un toque mágico al momento de ir al descanso, sobre todo después de un día de actividades recreativas visitando senderos, pescando guapotes, haciendo kayak, observando caimanes en la rivera, aves de vivos colores,  o simplemente leyendo un buen libro en medio del silencio de la montaña.

Manuel Bejar, junto a su esposa  María Soler, ambos españoles, se enamoraron de este lugar cuando llegaron hace más de 10 años, pero fue hace un par de años que decidieron juntar sus recursos para darle forma a este proyecto ecoturístico. “Este es un lugar para desconectarse del mundo, un lugar para conectarse con la naturaleza y con uno mismo, un lugar que devuelve tranquilidad, salud, buen humor. Todas las cabañas tienen techo de palma de maquengue, una terraza privada, ducha al aire libre y no tienen ventanas que impidan la vista, sino amplios cedazos para sentir el aire fresco que viene de la montaña, por eso no necesitan aire acondicionado”, asegura Bejar.

Además de las acogedoras cabañas, con capacidad para 18 camas individuales, Guácimo Lodge cuenta con una amplia piscina, un ranchón de yoga,  un salón para convenciones, restaurante y un lobby con vista al río. Cuenta también con un bote de motor fuera de borda para trasladar hasta 9 pasajeros de San Carlos al hotel y de aquí a los diferentes tour al corazón de la Reserva Biológica Indio Maíz, Refugio de Vida Silvestre Bartola y los sitios históricos de El Castillo de la Inmaculada Concepción,  Greytown y el pueblo de San Juan de Nicaragua, en la desembocadura del Río San Juan en Mar Caribe. Desde este ambiente natural y tranquilo,  se experimenta la sensación de no estar en el corazón de la amazonia, sino en el corazón del paraíso.

Si lo que se quiere es serenidad, calma, paz, silencio y armonía con la naturaleza, este es el lugar indicado, porque aquí solamente se escucha la sinfonía armoniosa que ofrecen las aves del bosque.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus