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De niños algunos soñamos con ser artistas famosos. Nos disfrazábamos como nuestras celebridades, hacíamos una que otra fonomímica o imitábamos alguna coreografía. A lo mejor y hasta dibujábamos como el pintor más aclamado, hacíamos unos cuantos pasos de baile, o actuábamos como la actriz o actor que nos erizaba los pelos en la tele. Aunque a esa edad es complicado comprender todo lo que implica ser un artista y, menos caer en la cuenta del arduo trabajo que requiere mantenerse vigente dentro del complicado mundo de la farándula.

Por eso a través de este trabajo tratamos de averiguar, entrevistándonos con algunos artistas nacionales que han sobrevivido durante estas últimas tres décadas o más, para conocer cuáles son las claves de éxito y sobrevivencia que han usado, de manera que esos anhelos no se desplomen en la mente de las futuras generaciones.

Por ejemplo, Katia Cardenal arribó el 8 de febrero de 2010 a 30 años de carrera artística con el Dúo Guardabarranco junto a su hermano Salvador Cardenal (q.e.p.d.). Como solista Katia empezó en el Colegio Teresiano en el 78, luego cantó con alumnos del Colegio Pedagógico, y paralelo estaba en el dúo. Pero fue en 1996 que despegó como solista con su primer disco ‘Brazos de sol’, y desde entonces, “son 15 años de carrera que fui cosechando a la par del dúo”, dijo.

“La música para mí es como un ministerio, yo tengo un compromiso con el talento que me dio Dios y tuve un llamado desde los 10 años dirigido a promover los valores humanos por medio del canto, escuchando a Juan Manuel Serrart… fue como una iluminación y desde los 15 años supe lo que quería hacer y la música era el camino que yo quería seguir”, manifestó.

Al ritmo de la pluma
La literatura es también un arte que muchos no han podido desarrollar por diversos factores, pero hay figuras como el escritor nica Sergio Ramírez, que han navegado por esas aguas y se han mantenido a flote, pero, ¿cómo lo ha logrado?

Pues Ramírez asegura que ha seguido vigente durante más de 30 años “escribiendo, son los libros los que hacen vigente al escritor. Tratando de mantener un estilo, mi propio estilo, y experimentado siempre con nuevas formas de expresión, nuevas estructuras.

Tratando de contar historias atractivas que me conecten con el público lector. Sin lectores, no hay vigencia posible”, explicó, para que vayás tomando nota.

Al son de las tradiciones
Desde nuestro folclor, la directora y profesora de danza Irene Lópe, se ha defendido y lo ha hecho con verdadero entusiasmo. Confesó que se ha mantenido vigente gracias “al amor a mi profesión y a mi patria, el empeño de estudiar e investigar nuestras raíces para poder diversificarme y no quedar en lo mismo de cuando empecé hace 47 años, siendo únicamente un Ballet Folklórico más y presentar lo mismo que los demás”, subrayó.

Según sus palabras, “el hecho de poder crear obras folklóricas como ‘Los Hijos del Maíz’ y ‘El Gran Pícaro’, de ofrecer a la comunidad estudiantil y a los profesores; clases, talleres, seminarios, charlas, capacitaciones, alquiler y confección de trajes de folclore, información sobre las danzas, etc., es lo que me ha permitido mantenerme viva”, aseguró.

“Vocación de vivir”
Para indagar un poco más sobre cuál es el ‘truco’ de los artistas de nuestro país que se han mantenido al pie del cañón en el orbe farandulero, nos fuimos a preguntarle a Norma Helena Gadea. A ella la hemos visto y escuchado haciendo acompañamientos hasta con bandas de rock nicas. ¿Qué tal?

Nos confesó que “cantar es una manera que Dios me regaló para expresar los sentimientos humanos, es una vocación que he cultivado a lo largo de mi vida, como bien dijo mi hermano del alma y de canto Luis Enrique Mejía Godoy en una canción que me compuso en ocasión de mis 50 años: lo que hay es una “Vocación de vivir”, siento que hay una sintonía entre la garganta y el corazón que es lo que provoca esa especie de magia que me hace sentir intensamente cada canción”, dijo entusiasmada.  Pero, ¿cómo le ha hecho doña Norma para mantenerse vigente tanto tiempo? He aquí la receta: “pienso que la perseverancia, la sinceridad, la cercanía con la gente, la dignidad y la consecuencia entre lo que canto y lo que vivo cotidianamente, ha hecho posible que haya durado más de 30 años en los escenarios más diversos de mi amada Nicaragua y, donde me ha tocado representar a mi amado pueblo fuera de sus fronteras”, detalló.

“La verdadera vigencia de un autor e intérprete de música nicaragüense”, según la receta de Carlos Mejía, cantautor nicaragüense, “no se mide por la cantidad de discos vendidos, ni por la cantidad de canciones que crea. Justo Santos escribió una sola pieza, ‘La mora limpia’, para ser inmortal”, comparó, y añade que “la verdadera vigencia se mide por la entrega total al oficio de “trovar”, es decir, cantar a la realidad de tu pueblo y ser consecuente con ello”, manifestó. “Los trovadores, igual que los pájaros, jamás nos jubilamos. Aquí seguimos: ¡Al pie del Arpa!”.

¿Obstáculos?
En la vida siempre los hay, pues son antojadizos y se posan donde mejor les parece ¿Y qué creen? Los artistas no son la excepción a esta regla, ellos son un blanco perfecto por su trabajo, así como el caso de Cardenal, quien nos confesó que su mayor obstáculo es “ser mujer y músico, porque siempre existe el prototipo que tenés que ser chavala bonita, con minifalda y son pocas las mujeres que se entregan al compromiso, al tema humano y social”, criticó, “pero yo he tenido esta visión y mi convicción me ha mantenido en pie, creo que la gente cree en mi porque yo creo en mi”, asegura con notoria convicción. Y es que Katia es una mujer sencilla, introvertida, habla muy poco y es algo tímida, pero aun con eso, sabe cómo comunicarse a través del canto.

A Sergio Ramírez también le hicimos la misma interrogante y nos confesó que su mayor obstáculo ha sido “hacerme una figura de escritor, por encima de la figura del político que fui. Eso cuesta mucho, porque a un lector no le interesa lo que les pueda o les quiera decir alguien que tiene un membrete, y en este caso el mío ha sido el de Vicepresidente. Mi desafío ha sido no ser visto como un vice escritor, y he avanzado un enorme trecho, diría que he conquistado mi propósito”, compartió.

Pasando al terreno de nuestro folclor, Irene López ha sido, además de otros personajes como Blanca Guardado y Haydée Palacios, una de las figuras que ha trascendido las barreras de los años, aun con todo y barreras, ¿pero cuáles han sido estas? “La barrera más difícil ha sido y sigue siendo lograr que nuestras danzas ocupen un lugar importante dentro de nuestra sociedad, así como luchar por la salvaguarda de nuestras manifestaciones populares y por la enseñanza organizada y calificada”, respondió sin titubeos.

Carlos Mejía, en su caso y por experiencia, señaló que “la indiferencia y la apatía ante la permanente lucha por la identidad nacional” ha sido el más grande obstáculo para él, pero “afortunadamente, para ilustrar con un ejemplo, la gente me sigue preguntando: ¿Cuándo va a volver ‘El Clan de la Picardía’? Eso significa que valió la pena mantener el programa durante 13 años”, refirió.

¿‘Tirar la toalla’?
A Sergio Ramírez en algún momento se le ha movido el tapete y ha sentido ganitas de tirar la toalla, y esto lo deducimos por esto que nos comentó. “Toda empresa humana tiene momentos de desaliento, y la escritura es una de esas empresas. Hay que sentarse cada día frente a la computadora, y a veces uno se encuentra que no hay repuesta, no hay ideas imaginativas que vengan a la cabeza, es lo que se ha llamado siempre el desafío de la página en blanco. Entonces lo que hago es corregir lo ya escrito, pero no me levanto del asiento ni me salgo del estudio”. Entonces el mensaje queda claro: hay que seguir en la lucha y no darse por vencidos, ¿no es así Sergio?

En el caso de Katia las cosas cambian. Ella asegura que “nunca he tenido momentos en que quiera renunciar, solo que me he tenido que retirar por los embarazos que fueron cuatro, pero nunca he dejado la música y el hecho de tener una familia grande, ser madre soltera, divorciada, eso no me ha impedido seguir adelante y mi familia me ha apoyado”, subrayó.

Luis Enrique Mejía Godoy, por su parte, nos contó que su trabajo se inició en 1970, “desde entonces no he descansado para, frente a cualquier adversidad, seguir adelante.

“Nunca he pensado en desistir de mi oficio de trovador y cantautor”, aseguró, “hemos luchado por los Derechos de Autor, contra el pirateo, por lograr un porcentaje de música nacional en los medios, por un trato digno de las empresas, etc. Hemos conseguido muchas cosas por el esfuerzo personal y también a nivel de gremio. No ha sido nada fácil y estoy orgulloso de ser músico y cantautor nicaragüense”.

¿Desistir? ¿Qué es eso?
Los casos de Norma Helena Gadea y Carlos Mejía son muy similares, pues ninguno, como la mayoría de los artistas consultados, ha querido desistir. Norma comentó que “nunca he sentido que debo desistir, he superado muchos obstáculos, pero ninguno me impidió seguir adelante en lo que considero mi ‘oficio’. En mi caso particular, la barrera de la ‘imagen’ no me detuvo nunca, he ofrecido mi voz y mis sentimientos y cuando uno ofrece el corazón en cada interpretación, el público se conecta con el alma y así se ha ido construyendo esta hermosa vida de canto y grandes luchas que espero seguir hasta que Dios me lleve”, asintió.

Por parte de Mejía, a pesar de todas las tragedias (naturales, sociales y políticas) que han golpeado a nuestro pueblo, “jamás he desistido de seguir en mi firme propósito de luchar por Nicaragua. Ahora mismo, ya retirado de todo quehacer político y partidario, estoy más que nunca dedicado a escribir obras, destinadas a promover valores éticos, sobre todo de cara a nuestra juventud, que como escribió Carlos Martínez Rivas, ‘no tiene dónde reclinar su cabeza’”, parafraseó.

En la escena nacional sin duda hay muchas más estrellas que continúan alumbrando el firmamento nacional. Entre esos personajes tenemos a don Otto de la Rocha, de quien podemos decir mucho, pero su solo nombre lo consigue. También al cantautor y pintor Mario Montenegro; a los cineastas Rafael Vargarruiz y Rossana Lacayo. Por otra parte tenemos a Gioconda Belli, otra de nuestras escritoras nicaragüenses con larga trayectoria, el  grupo de títeres Guachipilín, entre tantos.

De acuerdo con el ejemplo de las grandes figuras del espectáculo consideramos que conseguimos el propósito: destapar esas claves y trucos para que tu sueño de algún día forjarte como estrella no muera.