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Bajo el título “La Insurrección de las voces”, el grupo musical testimonial “Pancasán”, que fue un ícono de la lucha antisomocista a finales de los años setenta, lanzó un disco que recoge el histórico concierto que la agrupación llevó a cabo en noviembre del año pasado.

Francisco “Pancho” Cedeño, uno de los impulsores del reencuentro dijo que la producción musical que fue procesada en un estudio de grabación sale en la víspera de las efemérides del 19 de julio. El disco (un álbum doble) contiene las canciones revolucionarias de los años 70 que se utilizaron como armas ideológicas para combatir a la dictadura somocista y que fueron retomadas 30 años después por sus autores, quienes se separaron musicalmente.

La música del Grupo Pancasán es parte de una corriente denominada Nuevo Canto Latinoamericano, que surge en una época de grandes movimientos sociales, dicen quienes integraron esa agrupación.

Hacia finales de los años 60 la juventud del mundo se abrazó al idealismo y a la rebeldía, influenciada por dos grandes corrientes: el Hippismo por un lado, y las luchas contra las dictaduras militares apoyados por Estados Unidos, por otro.

Soñadores de pelo largo y ropas estrafalarias, seguidores de Jimi Hendrix y del Che Guevara, cansados de la segregación racial, del colonialismo, de la guerra de Vietnam, enarbolaron sus causas bajo los lemas “Haz el amor y no la guerra”, “Cuba sí, Yanquis no”, comprometidos con lograr para el mundo el cambio que de verdad urgía.

América Latina languidecía bajo la bota militar y la lucha guerrillera tomaba auge entre la utopía y el autoritarismo. Nicaragua no fue la excepción, ya que se desangraba en la dictadura del tercer miembro de la dinastía de los Somoza, dice una nota de prensa elaborada por quienes integraron ese grupo musical.

En esas circunstancias el canto se hizo llama para encender la conciencia política hacia la revolución social y las canciones inspiradas en el folclore y el habla popular. Recrearon la historia, denunciaron el intervencionismo norteamericano, la injusticia, la represión, el latifundio, mostraron el barrio marginal, cantaron a la lucha y a los héroes y mártires.

La canción revolucionaria nacida en Nicaragua en los tempranos 70s, con Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy, Pablo Martínez Téllez, Norma Elena Gadea, Mario Montenegro y el Grupo Pancasán, abrieron el camino a otras voces que también se convirtieron en símbolos de lucha.

Pancasán aparece a mediados de los 70s con canciones de reflexión y denuncia, que acompañaron la gran rebelión, en el lugar de los hechos, al fragor de las circunstancias, junto a las vivencias y anhelos de los jóvenes nicaragüenses. En ese clamor aflorado y desarrollado en las huelgas, fogatas, protestas callejeras, poesía y pólvora, pudo desatar con su canto la insurrección de las voces.

La hora cero”, “Toma la tierra”, “María Rural”, “Pancasán”, “Son estas mismas manos” y “Solo digo compañero”, son algunas canciones que se revivieron con la reaparición del grupo Pancasán.

Este disco puede ser adquirido en el Teatro Nacional “Rubén Darío”, sector de las artesanías del mercado “Roberto Huembes”, Music & More de Metrocentro, mercado de las artesanías de Masaya y Casa de los tres Mundos en Granada.

(*) Colaboración