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Si al viajar en tierra te asombran los grandiosos escenarios, ahora más emocionante es entrar a un mundo lleno de corales y panoramas pocas veces vistos por el hombre. Una buena alternativa para navegar en un mundo acuático, en el que se descubre mil y una maravillas de nuestro ecosistema marino está en  “Bucear Nicaragua”, un curso en el que los niños encuentran vital entusiasmo el tener puestos sus equipos y ser gobernados bajo el manto acuífero, además de enfocarse en practicar técnicas que le servirían en mar abierto, sin sentimiento de obligación ellos se divierten.

Este curso está  dirigido por Fabio Buitrago, músico, ecólogo y buzo certificado por la asociación más grande del mundo en buceo recreativo como lo es Professional Association of Diving Instructors (PADI). En el “buzo junior” participan infantes y adolescentes entre los diez y catorce años.

La idea empezó a inicios del año pasado y surgió por la necesidad de que los más chicos vayan concientizándose en el  campo ecológico submarino, y cultiven el amor hacia un mundo diferente al terrestre; además de incentivar la originalidad, ya que nunca se ha hecho en Nicaragua un programa parecido. En el curso, los niños podrán desarrollar habilidades tanto mentales como físicas, concentración, disciplina, control y la madurez emocional que conlleva al trabajo en grupo y la autosuperación, sin duda una buena alternativa para el crecimiento.

Un poco de la vida del instructor
El instructor con veintiún años de ser certificado profesionalmente, Fabio Buitrago, fue influenciado por su padre desde muy pequeño. “Mi papá me llevó a la laguna de Xiloá, y me encantó ver la cantidad de vida, algas, erizos, peces y dije: ¡esto es lo que quiero ser!”, expresaba con emoción al recordar esa anécdota que lo llevó a ejercer su profesión, asimismo, se muestra animado a trabajar con niños, puesto que ellos aprenden rápidamente al tomar el curso como una diversión.Además, se encuentra con la  probabilidad de iniciar un proyecto a mediano plazo, en el que pretende aplicar las clases de buceo a estudiantes de biología y otras carreras afines, pues considera que es necesario implementar el sentido de conservación de los bosques, mantos acuíferos y sus respectivas faunas, debido a la gran falta de atención de parte de las organizaciones e instituciones responsables de la preservación de los riquezas naturales.

Ventajas del curso
Primeramente, los chicos empiezan a  desarrollar destrezas en aguas confinadas, tales como piscinas, las que ayudarán a ampliar su confianza dentro del agua, y posteriormente, sus evaluaciones serán en mar abierto a una profundidad máxima de doce metros o cuarenta pies de profundidad.

En nuestro país se realizan en las espléndidas aguas de San Juan del Sur, zona propicia para practicar deportes acuáticos casi todo el año. Al culminar este programa de buceo, los jóvenes recibirán de parte de PADI, una certificación como “junior open water  divers”.

También en el curso se podrán vencer muchos de los miedos, como lo es el temor al agua y a enfrentar situaciones complicadas dentro de ella.

“Deben concentrarse mucho en lo que hacen ya que saben que cualquier error les puede costar mucho, esto en sí en el plano práctico”, manifestaba el instructor.

Actuales expectativas
Entre las expectativas del curso, se encuentra la posibilidad de que más estudiantes tengan acceso, “me gustaría promover este programa de buceo para que más personas tengan la oportunidad de conocer y descubrir la vida acuática, además de crear un mercado, y generar una industria que conlleve a la concientización”, expresó Buitrago.

Tome nota
Para mayor información puede contactar Dive Nicaragua en Facebook, o bien a Fabio Buitrago al cel: 88527802.