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La corona de Nuestra Belleza Nicaragua ya tiene dueña, se trata de Braxis Álvarez Ochomogo, de 24 años, originaria del departamento de Río San Juan, quien se alzó con el título la noche del viernes durante la gala final realizada en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, misma en la que se cuentan más desaciertos que aciertos.

La velada inició con el ‘opening’ de las candidatas, durante el cual desfilaron 14 beldades, no 16, como estaba previsto. Según nos comentaron los organizadores, una de ellas declinó antes por falta de compromiso con el concurso, mientras la otra desfiló sola horas antes, pero no en el escenario, sino rumbo a su casa por diferencias con la organización respecto de las normas del vestuario que establecía presentarse con trajes de los diseñadores seleccionados.

Les quedó grande el teatro
La competencia siguió su curso con las 14 beldades modelando en traje de baño, presentación que empezó a marcar el rumbo del concurso.

Un escaso público posesionado mayormente del área de platea hacía el esfuerzo por animar a su favorita, las cuales desfilaron de inicio a fin sin variación, ni juego de escenografía, o como calificaron algunos diseñadores y entendidos en la materia: un telón fijo sin mucho drama ni gran novedad.

Al parecer la Sala Mayor del templo de la cultura les quedó grande, ya que la mayor parte de las butacas lucían vacías y se podían escuchar las críticas y elogios de los contados asistentes a cada detalle. No escaparon a esta los presentadores de la velada, hay quienes se atrevieron a especular que al parecer olvidaron su lista de vocabulario y sinónimos en casa, por  lo que se limitaron a repetir las pocas y contadas palabras que manejaban.

Eso sí, el curso de animadores que pasaron con la Cámara Matizona les valió de mucho ya que su frase célebre de la noche “Como está mi gente” tenía eco al momento de agitar el ánimo de las barras.

Desfile de disfraces
Finalmente llegó la presentación en traje de noche. Para sorpresa de todos, sólo cuatro candidatas vistieron para la ocasión, el resto se confundió de desfile y desentonaron con propuestas de disfraces para una fiesta de época colonial.
Se podía ver de todo, desde candidatas disfrazadas de queque, de novia del zorro, de hada madrina, de cortina, por mencionar algunos. Salvo la delegada de Masaya, María Alejandra Gross Rivera, a quien nominaría entre la propuesta más acertada de vestidos de noche, y la de Jinotega, Berdien Sergina Josefina Solís Pichardo, quien supo lucir su diseño con una pasarela a la altura de una profesional; la elección y combinación de telas no fue muy acertada para vestir a las candidatas de un evento que se vendía bien y al que muchos acudieron con mayores expectativas.

Respuestas sensatas a preguntas no tanto

El desfile en traje de noche fue el último filtro para seleccionar al top 8, etapa a la que sólo pasaron las representantes de Estelí (Gabriela Pauth), Jinotega (Berdien Sergina Josefina Solís), Masaya (María Alejandra Gross), Región Atlántica (Gabriela Nayencis Granizo), Río San Juan (Braxis Álvarez Ochomogo), Rivas (Yaoska Lorena  Cantillano Sánchez), Chinandega (Katherine Yaleska Molina Tenorio) y Managua (Virginia Arcia Claros). Ellas se enfrentaron al reto de contestar una pregunta, filtro final que definió quién sería la ganadora.

Cabe destacar que a diferencia de otros concursos, las chicas contestaron sensatamente, con seguridad, elocuencia y dentro del marco de la decencia y lo razonable, algo admirable tomando en cuenta que algunas preguntas eran generales y objetables.


¡Y la ganadora es…!
Sin muchos rodeos se nombró al cuadro de finalistas iniciando con la representante de Estelí, seguido de Masaya, Chinandega, hasta nombrar a la ganadora de Nuestra Belleza Nicaragua 2011, la delegada de Río San Juan.

Nuestra Belleza Nicaragua 2011 fue coronada por la reina saliente, Juniete Rosales, a quien despidieron sin pena ni gloria, durante un momento incómodo en el que se esperaba un discurso de despedida, pero solo llegó un adiós de mano, una sonrisa y un ¿de qué se trata esto?, de parte del público.

El cuadro de finalistas del año pasado brilló por su ausencia durante la entrega de bandas. La tercera, segunda y primera finalistas recibieron la banda de manos de una bailarina de folclore.

La selección no fue sorpresa, pues Braxis Álvarez Ochomogo se vislumbraba entre las favoritas del concurso que por segundo año consecutivo se organiza con el objetivo de preparar a la embajadora pinolera que representará al país en el certamen internacional Miss Tierra.

Braxis tendrá más de un año para pulirse ya que, lo que sí fue novedad es que este 2011 no será ella quien viajará a Tailandia, sede de dicho concurso, sino otra seleccionada al dedazo. De acuerdo con los organizadores del certamen se hizo un casting previo ya que el concurso internacional había adelantado su fecha, dejándoles poco tiempo para pulir a la ganadora.