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Una paradisíaca isla y los estruendosos motores pocos  pensarían en relacionarlos. Pero esta vez hubo una oportuna excepción y Ometepe se convirtió en anfitriona de la primera edición de Los Pistones Harley Ride.

La tranquilidad y euforia se conjugaron, 27 motorizados se trasladaron para romper la rutina, en un evento que pretende realizarse cada año para compartir con los pobladores la pasión de los rugidores motores y que este atractivo represente un incremento en el turismo local.

El evento contó con el apoyo de la Fundación Centro Empresarial Pellas, CEP a través de su proyecto Ruta Triángulo del Sur, con el cual apuestan a la calidad turística, pues “sin calidad no hay país que sobreviva”, comenta Ian Coronel, Gerente de Turismo de CEP. Además, “se está trabajando mucho en el recurso humano, empoderando a los dueños de negocios turísticos para que cambien del negocio familiar a uno más empresarial”, continuó.

Y definitivamente se va logrando, hoteles que inspiran a un pronto regreso, una isla que invita al descanso y la bella vista hacia los volcanes Concepción y Maderas no tiene comparación. Su belleza es mundialmente reconocida tras participar en el concurso Siete Maravillas Naturales del Mundo, aunque no quedó entre las 28 finalistas ocupó el puesto número 77 de entre 440 nominados elegibles. Además, esta paradisíaca isla está incluida en la Red Mundial de Reservas de Biósfera.  Muchos motivos sobran para conocerla.

Viviendo la pasión de las Harley
Ahora bien, la visita de las lujosas motos a la isla cautivó a los pobladores. De ese momento quedaron muchas instantáneas que tendrán vigencia por un año, se prevé que Los Pistones Harley Ride Ometepe se efectúe por la misma fecha y para ello se pretende invitar clubes amigos y centroamericanos que se unan a la misión.

Este primer intento fue más que exitoso, el recibimiento a la isla por parte de los pobladores con el respaldo de la CEP fue emotivo para los “harleros”. Filarmónicos, flores y demás les recibieron a su llegada. Una agenda que incluyó la visita al Museo El Ceibo y una fiesta en la que los isleños pudieron apreciar en detalle las estruendosas motocicletas se extendió el pasado viernes y sábado.

Sin saber mucho sobre las lujosas motos se logra identificar al grupo, todos lucen uniformados con chalecos de cuero y pantalones del mismo material, botas, guantes y por supuesto se distinguen por llevar el nombre del grupo al que pertenecen.

Y ya adentrándonos en el mundo de las Harley Davidson conocimos de mano de tres de los integrantes del prestigioso Club Los Pistones, el más grande de los existentes en el país, sobre este modo de vida, criticado por algunos y admirado por otros.

Se les adjudica epítetos negativos por su peculiar vestimenta y sí admiten que hay muchos grupos que hacen justicia a esa fama, pero no es el caso de los nicaragüenses.

“Nos gusta sentir la libertad, hay adrenalina, un riesgo inherente, pero tenemos principios que respetamos, familia y para nosotros es un hobbie”, cuenta Aldo Bendaña, esto lo aprueba el presidente del club George Lozev, quien al mismo tiempo nos habla del origen del peculiar nombre y aunque es una broma que prefiere no revelar, enfatiza que esta pasión les da una libertad que también es altruista, pues apoyan causas sociales.

Guillermo Terán, miembro honorario y fundador del club, enfatiza que ante todo, para ellos lo importante es que entre los integrantes haya armonía, no son tolerantes de las rivalidades.

En el Club no hay vagos dicen categóricos, todos son profesionales, empresarios, pues el hobbie es bastante caro y además necesitan ser dueños de su tiempo para participar en diferentes actividades.

Este club en el que cuentan con más de 40 integrantes y es el más grande y antiguo de Nicaragua (11 años) reconocidos empresarios como Ramiro Ortiz y Piero Coen, son miembros. También forman parte altos ejecutivos como Ricardo Bolaños, Oscar Briceño, Mauricio Aranda y Augusto Martínez.