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Dos miembros del partido socialista de Nicaragua son fotografiados desde un ángulo superior. Los dos hombres se notan desadvertidos de la acción fotográfica, y salen a la calle con gestualidad disipada. En la foto, sus cuerpos aparecen enumerados consecutivamente en tinta negra. El de la izquierda, que registra su billetera sin percatarse que está siendo vigilado, es el número 1. A su derecha, de lentes gruesos y estatura más baja, se nos presenta el número 2. Se detiene con asombro infantil, y observa cómo el blanco de sus camisas que demanda generosidad al calor terrorífico de Managua, se ensucia con la numeración de tono negro y raído que inscribe en sus cuerpos la vigilancia. ¿Es el ojo del poder? La respuesta resulta tan obvia y necia como intuyo que puedo ser para Carlos Fonseca la vigilancia diaria de la que fue objeto desde sus días de líder estudiantil.

¿Qué peligros corre una sociedad que opta por no tener memoria, que privilegia el olvido, o recuerda solamente aquello que es conveniente y placentero? ¿Qué importancia tiene ese ejercicio de la memoria, ese ‘caminar al revés’ al que alude Ak´Abal en el poema arriba citado? Estas son algunas de las preguntas sobre las que ha reflexionado los últimos años el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, de la Universidad Centroamericana (IHNCA-UCA).

Uno de los objetivos del Instituto es compartir y difundir esta reflexión con la sociedad nicaragüense, y, especialmente con los jóvenes de todo el país. En ese marco de trabajo se conformó la exposición "El disidente es el enemigo". Esta exposición presenta, a través de archivos, aspectos centrales de los sistemas represivos de dos regímenes políticos del siglo XX: el de la República Democrática Alemana (RDA), y el de la dictadura somocista en Nicaragua. Se trata de un ‘paseo’ –difícil eufemismo- por las memorias de la represión: ¿Cómo se construyeron estos sistemas de seguridad y represión? ¿Qué actores funcionaban como los ojos del poder? ¿Cuáles fueron los métodos de vigilancia, intimidación, violación a la privacidad y los derechos humanos? ¿Cómo la ciudadanía luchó contra estos métodos?

Esta exposición es parte de un esfuerzo sostenido que el Instituto de Historia realiza por destacar la importancia de los archivos para la documentación y preservación de la memoria. En este caso, los archivos tienen un papel clave como evidencia de las violaciones a los derechos humanos, y constituyen también una herramienta pedagógica para la transmisión de esta historia a las generaciones que no vivieron estas experiencias.

Exposiciones como esta invitan también a incluir en la discusión pública del país la importancia de poner los archivos a disposición de la ciudadanía, como parte del derecho público a la información, así como de la consolidación de un Estado realmente democrático. En la medida en que los archivos estén a la disposición de la ciudadanía, aumentan las posibilidades de construir una mejor reflexión individual y colectiva sobre el pasado reciente de nuestro país y, por tanto, un futuro distinto.

La exposición se presenta hoy a las 6:30pm, en el Paseo de la Memoria del Instituto de Historia de la Universidad Centroamericana (IHNCA-UCA), y quedará en exposición permanente.

* Colaboración