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Dr. Javier Martínez Dearreaza.

Neurólogo-psiquiatra

La depresión en el adulto es una enfermedad muy común, afecta en la actualidad a 340 millones de personas en todo el mundo. Estos trastornos interfieren con el funcionamiento cotidiano del paciente. Causan dolor y sufrimiento, tanto a afectado como a sus seres queridos.

La mayoría de las personas deprimidas no buscan tratamiento, pero gracias a investigaciones, hoy se sabe que ciertos medicamentos y psicoterapias son eficaces contra la depresión.

El trastorno depresivo es una enfermedad que afecta su cerebro, su estado de ánimo y su forma de pensar, la forma de comer y dormir, también la autoestima.

Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. No indica debilidad personal. No es una condición de la cual uno puede liberarse a voluntad. Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente “ya basta, me voy a poner bien”. Sin tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses e incluso años. Sin embargo, la mayoría de las personas que padecen de depresión pueden mejorar con un tratamiento adecuado.


¿Qué causa la depresión?
Algunos tipos de depresión tienden a afectar a miembros de la misma familia, lo cual sugeriría que se puede heredar una predisposición biológica. Esto parece darse en el caso del trastorno bipolar.

En algunas familias, la depresión severa se presenta generación tras generación. Sin embargo, también puede afectar a personas que no tienen una historia familiar de depresión. Hereditario o no, el trastorno depresivo severo está a menudo asociado con los cambios en las estructuras o funciones cerebrales.

Las personas con poca autoestima se perciben a sí mismas o perciben al mundo en forma pesimista; se abruman fácilmente por el estrés.

Algunas enfermedades físicas, como los accidentes cerebro- vasculares, los ataques al corazón, el cáncer, el parkinson y los trastornos hormonales pueden llevar a una enfermedad depresiva.

Las causas de los trastornos depresivos generalmente incluyen una combinación de factores genéticos, psicológicos y ambientales. Después del episodio inicial, otros depresivos casi siempre son desencadenados por un estrés leve, e incluso puede ocurrir sin que haya una situación de estrés.


La depresión en la mujer
Se da con una frecuencia casi del doble con respecto al hombre. Los factores hormonales podrían contribuir a la tasa más alta de depresión. En particular los cambios en el ciclo menstrual, el embarazo, el aborto, el período post parto y la menopausia. Muchas mujeres tienen más estrés por las responsabilidades del cuido de los hijos, el mantenimiento del hogar y un empleo. Algunas tienen mayor carga de responsabilidad por ser madres solteras o por asumir los cuidados de padres ancianos.


La depresión en el hombre
El hombre tiende a ser más reacio para admitir que tiene una depresión. Por lo tanto, el diagnóstico de depresión puede resultar más difícil.

También puede afectar la salud física, aunque en una forma diferente que a la mujer. Un estudio reciente indicó que la depresión se asocia con un riesgo elevado de enfermedad coronaria (infartos de corazón) en ambos sexos.

El alcohol y las drogas enmascaran la depresión en el hombre más comúnmente que en la mujer. Igualmente, el hábito socialmente aceptable de trabajar en exceso, puede encubrir una depresión.

En el hombre, no es raro que la depresión se manifieste con irritabilidad, ira y desaliento, en lugar de sentimientos de desesperanza o desamparo. Por lo tanto, puede ser difícil de reconocer. Incluso cuando se da cuenta que está deprimido, comparado con la mujer, tiende menos a buscar ayuda.

El apoyo familiar generalmente es una ayuda importante. El hombre deprimido de entender y aceptar que la depresión es una enfermedad real que requiere tratamiento.


Síntomas frecuentes
* Consideración negativa de sí mismos, del mundo y del futuro, pérdida de placer e interés, ansiedad, dificultad para pensar, perturbación del sentido del tiempo, trastornos del apetito, sueño, agresividad, exagera o personaliza cualquier situación, interpreta mal acontecimientos concretos e ideas de suicidio.

* Entre el 10 y el 15% de las personas que sufren una depresión se suicidan, existen momentos críticos de una depresión en los cuales una persona puede suicidarse, estos momentos son al inicio del cuadro y cuando disminuye la sintomatología de la depresión. Es necesario estar atento a las pistas que nos pueden indicar que una persona pueda suicidarse éstas son: un aumento del insomnio, el abandono personal y aumento del deterioro cognitivo.

* Si una persona con depresión no se trata, tendrá que afrontar muchas situaciones negativas, como el deterioro familiar, social y físico; puede también sufrir complicaciones mentales, como obsesiones, manifestaciones paranoicas y trastornos sicóticos, también puede sufrir suicidio y dificultades para enfrentar las situaciones normales de la vida.

* Los trastornos de la mente causan muchas dificultades en el ámbito familiar, social y laboral, estos trastornos no se deben a debilidad o incapacidad de las personas, lo que sucede es que el cerebro es un órgano de nuestro cuerpo y puede enfermarse en cualquier momento. Si usted, un miembro de su familia o un amigo llegasen a tener un problema mental lo más aconsejable es visitar al especialista.